COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) – “La realidad no se repite. Pero se parece”, reza un aforismo que la historia le endilga a Mark Twain, brillante escritor y humorista, y que podría aplicarse como una sentencia al oficio del periodismo.  

Las noticias riman, sí. Y esconden, aún en los convulsionados tiempos de la pandemia, las redes sociales y la desinformación, los mismos matices que enfrentan a los periodistas a los engranajes y tensiones de la maquinaria del poder.

Vale preguntarse: ¿existe todavía el periodismo? ¿para quiénes trabajamos los periodistas? ¿qué papel ocupan el orden político e institucional y las audiencias? Con el desconcierto como protagonista en escena, cada respuesta revela su propia paradoja en el mundo de la información.

 Las redes sociales -rápidas, en apariencia anárquicas y escurridizas- podrían ser las principales enemigas de los que todavía estamos parados dentro de las estructuras de los medios de comunicación. Aterrizó el coronavirus en el mundo para demostrar que, lejos de quitar relevancia, el consumo informativo migró rápidamente a las marcas digitales ya instaladas en el radar de los consumidores.

Permítanme contarles lo que nos pasó estos últimos dos meses en ADNSUR. En medio de un mundo afectado por una crisis de alcance global, alcanzamos un pico histórico de visitas que superó las cuatro millones de sesiones en un mes.  Nuestras transmisiones a través de Facebook ya superan en algunos casos las 120.000 reproducciones, en productos ya instalados como #BuenosDíasComodoro y #BuenasNochesComodoro. O en las transmisiones en vivo vinculadas a la agenda informativa del día.

El encierro hogareño fue para ADNSUR, paradójicamente, la semilla de nuevos productos que, en nuestra proyección y estrategia de acción del 2020, pensábamos festejar recién sobre el cierre del año.

Los podcast para tus oídos, una señal permanente de Comodoro Rivadavia en YouTube con una panorámica del mar, los barrios y el cerro Chenque; un servicio informativo en 18 radios de la ciudad con los 5 principales títulos de la primera mitad de cada jornada, y un abanico de entrevistas en Facebook de lunes a viernes, durante la mañana y la tarde.

Sin consumo, crecimiento y aceptación en el mercado en el que nos movemos, no habría productos. La innovación durante las semanas de encierro fue el combustible del equipo que, muy orgullosamente, me toca coordinar. Todo con un seguimiento y aceptación de nuestras audiencias.

El buen periodismo es mas necesario que nunca. Un ordenador en un volumen de información que desborda nuestros teléfonos, con sus grupitos de whatsapp, memes y redes sociales. ADNSUR se propone algo bien ambicioso: en medio de la vorágine diaria, queremos ser la brújula de información y servicios para que nuestros seguidores sepan todo el tiempo lo más importante que tenés que saber.

Esa es la llave al corazón de nuestras audiencias. El esfuerzo puesto en el “breaking news”, en encontrar el análisis o la historia a las principales noticias, en recuperar la adrenalina de la primicia para que te enteres por nosotros de todo lo último.

El periodismo no sólo es necesario sino que, para los tiempos que corren de consumo rápido y audiencias volátiles, tiene que poner el máximo esfuerzo en llamar la atención para convertirse en un faro.

¿Quién tiene hoy el poder? Difícil no reconocer que mandan las audiencias. Eso, ¿las convierte en “soberanas”? No. Si me permiten vuelvo a una vieja escuela. Ejercemos el periodismo para estar bien parados cuando hay que decir lo que puede que a las mayorías no les resulte simpático. Y acá entra el juego de la lectura del título rápido y el comentario fácil, sin siquiera darle un click a la nota.

ADNSUR trabaja. Y mucho..Esta marca incluye a un equipo de periodistas que se levanta todas las mañanas con ganas de marcar la diferencia. Que festeja sus triunfos -visitas récord, nuevas secciones o ideas- y que es crítico cuando las cosas no salen también.

El periodismo sigue vivo. Lejos de competir con las redes sociales, se sube a ese colectivo para viajar en los navegadores, convencidos de la necesidad de información veraz y pulida.

Me enorguellece estar al frente de un medio que no es ni pertenece a ninguna corporación y que con dignidad diaria se mira a si mismo para mejorar cada producto.

La diferencia está en el equipo. Hoy es el Día del Periodista. Un abrazo sincero a cada uno de los periodistas que pertenecemos a la propuesta multiplataforma de ADNSUR. Nos lo daremos en el prometido asado cuando la rutina nos lo permita.

A los colegas, un feliz día y, pese a una realidad que rima dentro de las empresas periodísticas, desearles una sola cosa: que todavía les den ganas. De enfrentar la calle y dejar lo mejor de este oficio apasionante. Ganas. Lo único que no se puede perder.