CAPITAL FEDERAL - El bebé tenía que nacer a fines de septiembre y lo hizo cuatro meses antes, el 22 de mayo. Su condición de bebé “prematuro extremo” le daba apenas un 14% de sobrevivencia, según las estadísticas. Sin embargo,  tras permanecer 133 días en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN), recibió el alta y ya está en su casa.

Es el bebé en edad gestacional más joven en salir de la UCIN del Hospital de Tulane Lakeside, dijo en un comunicado de prensa el hospital donde fue atendido.

Los padres, Natasha Williams y Russell Appold, sabían que ese viaje hacia la maternidad por tercera vez iba a ser difícil, según dijo la mamá al programa Good Morning America. La mujer había soportado tres pérdidas de embarazo antes de Russell, y al enterarse de que estaba embarazada de nuevo, “no quiso que todos se hicieran ilusiones”.

Según informa Clarín, los padres recibieron a su bebé el 22 de mayo, aunque la fecha prevista para el parto de la madre era cuatro meses después.

Luego el pequeño pasó 133 días en la unidad de cuidados intensivos neonatales (UCIN). Los cuidados extremos que recibió el bebé fueron fundamentales. Nació con con ictericia y sangre en su cerebro, entre otros problemas. 

“Si no fuera por los doctores, y Dios, no creo que él estuviera aquí”, dijo Natasha a Good Mornig America.

Pese a que el embarazo de Natasha paracía marchar bien, a las 15 semanas de gestación, el cuello del útero empezó a abrirse, así que tuvieron que practicarle una cirugía inmediata para prevenir el alumbramiento prematuro, según el reporte. Pero el 20 de mayo comenzó el trabajo de parto. 

Los neonatólogos del UCIN del Hospital de Tulane Lakeside dijeron en el comunicado de prensa que discutieron con la madre la “información del estimador de resultados neonatales”, o sea los riesgos y posibilidades de sobrevivencia del prematuro. Ella decidió tenerlo.

El bebé Russell fue considerado un “nacimiento periviable” a las 22 semanas, lo que significa que estaba en riesgo de serias complicaciones de salud. La madre estuvo en proceso de parto durante dos días y hubo que practicarle resucitación en la sala de partos.

Pequeño guerrero: nació con 454 gramos, tuvo un paro, estuvo 133 días internado en terapia y recibió el alta

“Ese fue el comienzo de un largo viaje para el bebé Russell y su familia”, informaron en el hospital. “En el transcurso de 19 semanas, Russell Jr. luchó por su vida y poco a poco fue progresando”.

Russell Jr. nació con ictericia y sangre en su cerebro. El equipo médico le administró tubos de respiración, y el pequeño bebé se dirigió a la NICU para lo que resultaría ser una lucha de cuatro meses por su vida.

El hospital dijo, “a través de los avances médicos en resucitación y cuidado neonatal, aproximadamente el 14 por ciento de los bebés que nacen a las 22 semanas sobreviven”.

Con el tiempo, los pulmones del bebé maduraron y su respiración mejoró; aumentó de peso y mantuvo una temperatura corporal estable en forma independiente, dijo el hospital. El pequeño luchador salió victorioso de la batalla por su vida.

Tras 19 semanas internado, el 1 de octubre el bebé se fue a casa en medio de un sorprendente desfile por el pasillo: sentado en su mini carro real con una bonita corona de papel, parecía un adorable principito. Todo el equipo de salud del hospital que lo cuidó lo despidió con un pasillo.

Natasha armó una página de Facebook, “El viaje del bebé Russell”, para compartir el increíble desarrollo de su bebé y crear un espacio para que otros padres de bebés prematuros puedan discutir sus experiencias.

A mediados de octubre, Russell ya pesaba 4 kilos. “Era tan pequeño que cabía en mi mano, pero ahora es un bebé fornido”, resaltó su papá.

Fuente: Clarín