COMODORO RIVADAVIA (Por Claudia Torrecillas / Para Geambiente) - La pediculosis es una infestación (¡no infección!) causada por el piojos parásito Pediculus humanus capitis. Los piojos son artrópodos insectos con tres pares de patas, no pueden saltar, terminan en forma de “pinza” que les sirven para agarrarse fuertemente y trasladarse de pelo en pelo sin alas.

Están altamente especializados, no sobreviven en otra especie de mamíferos y/o aves, viven exclusivamente sobre la cabeza de su hospedador humano.

El piojo de la cabeza no es vector de ninguna enfermedad conocida como sí lo es el piojo del cuerpo. Estudios genéticos muestran que la divergencia genética entre estas dos especies se produjo hace aproximadamente 150.000 años. De hecho, se considera esta divergencia como el mejor indicador del momento en que los humanos comenzaron a usar ropas.

Se alimentan entre 4 y 10 veces por día únicamente de sangre, perforando el cuero cabelludo con una picadura indolora que extrae cantidades mínimas de sangre.

Lo único que delata su presencia es la posible alergia provocada por el anticoagulante que el piojo deposita en el sitio de punción. Sin embargo, la intensidad de estas reacciones alérgicas, y el prurito asociado, dependen de la sensibilidad del hospedador.

REMEDIOS

Se han reportado casos de personas con infestaciones severas, de cientos de piojos, que no perciben su presencia. Tienen respiración cutánea con poros que se cierran al estar en contacto con el agua.

Los pediculicidas a base de aceites suelen ser efectivos porque no les permite respirar y mueren.

El mecanismo de contagio más frecuente es el contacto directo entre cabezas, momento en el que el piojo puede agarrar un pelo de otra cabeza y “mudarse”.

Es importante conocer cómo evolucionan las poblaciones de piojos y para esto es esencial conocer la biología de este parásito. Una hembra adulta pone un promedio de 5 huevos (liendres) por día que los deposita cerca del cuero cabelludo, adhiriéndolos con un pegamento muy resistente que fabrica ella misma. Los huevos eclosionan en aproximadamente 8 días, dando lugar a una ninfa.

Durante esta etapa sólo se alimenta y crece, pero aún no puede reproducirse. 20 días después la ninfa se hace adulta y vive cerca de 20 días más. Una vez fecundada, una hembra puede generar decenas de huevos, por lo cual es capaz de generar una infestación masiva al pasar a una cabeza “virgen”.

Puede sobrevivir sin comer hasta dos días, y resiste más de un día sumergido en agua.

Si bien esto hace que, en principio, también podamos contagiarnos en la pileta, la playa, compartiendo gorros, estas formas son menos probables que el contagio directo.

La gran cantidad de mitos y el desconocimiento de la población respecto a algunos conceptos básicos sobre esta parasitosis hacen que las medidas de control sean poco efectivas y se convierta en un problema para la salud pública.

ESTUDIOS

La mayoría de estos estudios se realizan in vitro, en condiciones artificiales de laboratorio y con dificultades para extrapolar los resultados a lo que ocurrirá cuando se use ese mismo producto en la cabeza de un niño. Esto genera costos altísimos en términos de salud pública tratando de abordar esta problemática desde un ángulo poco eficiente.

Sigue siendo, y desde la época del antiguo Egipto, el peine fino el método más eficaz de tratamiento, pasado de manera adecuada y sistemáticamente.

En el caso de la pediculosis importa saber cuántos piojos tiene cada persona porque de eso dependerá, por ejemplo, cuánto tiempo le lleve «curarse», o a cuántas personas pueda contagiar. Los reportes sobre chicos infestados indican que en promedio en cada cabeza se encuentran unos diez o veinte piojos, como mucho.

Entonces si cada hembra puede poner unos 5 huevos/día (de 6 a 10): ¿a dónde se van los que van eclosionando de cada liendre? Las ninfas no tienen posibilidades de ir a otra cabeza si no es por medio de un vector mecánico (hebillas, gomitas para pelo, vinchas). Una posible explicación es el auto-acicalamiento del hospedador (en este caso, nosotros) como peinarse, lavarse y cepillarse el cabello, rascarse, entre otras.

Estas actividades, en principio, no se hacen conscientemente para erradicar los piojos. Sin embargo, con estos procedimientos se elimina diariamente un número bajo de piojos pero no liendres, ya que estas están pegadas al pelo.

CONTAGIOS

El contagio, principalmente en establecimientos educativos, es muy difícil de controlar provocando un problema recurrente porque son grupos en contacto diario durante muchas horas. Los hábitos de juego de los niños en edad escolar, favorecen su diseminación dado que el contagio es directo, persona a persona.

No reconoce barreras socioeconómicas, culturales, religiosas ni raciales. Las infestaciones son más frecuentes en niñas porque sus patrones de juego son más estáticos y físicamente próximos, lo que aumenta la probabilidad de que sus cabezas estén en contacto.

Actualmente ha aumentado significativamente el contagio entre adolescentes por el contacto directo de que ocasionan las selfies, alcanza con observar sus formas de vinculares vía redes sociales (fotos cabeza con cabeza).

En ese contexto y dado que se trata de una enfermedad no reportable, al día de hoy se desconocen las cifras exactas que la pediculosis puede alcanzar a nivel mundial.

Entonces, no pudiendo eliminar el contagio, debemos pensar estrategias para eliminar una infestación colectiva (es decir, de todo un grupo). Una de las lamentables consecuencias de la estigmatización asociada a las infestaciones de piojos es que muchos padres suelen ser reacios a informar que sus hijos están infestados. La bibliografía actualizada confirma que, en términos colectivos, los mejores resultados se obtienen si los tratamientos son no sólo sistemáticos sino también sincronizados. Sabiendo que no sobreviven más de 48 horas sin alimentarse, un buen momento para hacer tratamiento de peine fino es el fin de semana.

En otras palabras lo mejor es ponerse de acuerdo (entonces…¡estamos ante un verdadero problema!) y tratar a todo el grupo al mismo tiempo.

MITOS Y DATOS REALES

• Los piojos saltan de cabeza a cabeza.

• Los piojos caen de la cabeza quedan en bancos, alfombras, juguetes o en las mascotas que tengamos

• Cuando un chico tiene piojos hay que lavar y desinfectar toda su ropa.

• El peine fino debe ser lavado en agua muy caliente y desinfectado. Esto no es necesario, alcanza con sacar los piojos del peine, se ven fácilmente. Las liendres que son removidas con el peine no pueden volver a fijarse al cabello, sólo eclosionarán si todo el proceso de incubado transcurre a una temperatura constante (la que tenemos en la cabeza).

• Los piojos prefieren las cabezas sucias. Este es el prejuicio más extendido y antiguo. No hay absolutamente ninguna evidencia de esto, y va incluso en contra de la lógica, ya que los piojos de la cabeza se alimentan de sangre y no de lo que haya sobre la piel. Sí hay una relación evidente entre los piojos y el hacinamiento, dadas las mayores posibilidades de tener cabezas en contacto.

• La presencia de liendres delata una infestación. No necesariamente. Las ninfas salen de su huevo sin romperlo, así que en general los huevos que se ven están vacíos (blancos). Sin embargo, debido a su pegamento quedan mucho tiempo adheridos al pelo, incluso semanas después de que la infestación ha sido completamente eliminada.

Le miro todos los días la cabeza: solo una infestación importante puede verse a simple vista.

No existe “la piojera” que “revienta” y de allí emergen los piojos

No hay sangre dulce o amarga

La planchita de pelo no es un método adecuado, no solo porque la temperatura puede quemar al niño, sino porque las liendres y ninfas se encuentran muy cerca del cuero cabelludo donde el tratamiento térmico no llega.

No caen por acción del secador de pelo y tampoco los vuela el viento!

La mayonesa no los mata

Mi hijo ya está grandecito y se los saca solo. Imposible!