COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - Ante el paro de trabajadores de la salud en el ámbito privado, que afectará este viernes a 16.000 centros sanitarios de todo el país, el director de Clínica del Valle en Comodoro Rivadavia, Juan Gabriel Seleme, expresó que el reclamo de los trabajadores es justo, pero las instituciones no pueden responder en forma positiva porque los financiadores del sistema no reconocen los mayores costos. “El año pasado dimos casi 25 por ciento de aumento salarial y los gerenciadores solo reconocieron un 13 por ciento”, graficó.

El gremio de la sanidad a nivel nacional, que conduce Héctor Daer, reclama una recomposición salarial del 16 por ciento para compensar la inflación acumulada en el último año, completando los incrementos de entre el 23 y 24,5 por ciento que se acordaron en 2020.

“Entendemos la situación, es comprensible el reclamo del gremio de salud, pero no podemos dar la respuesta que ellos quisieran –admitió el doctor Seleme-. La razón es que no podemos trasladar este incremento salarial a nuestros financiadores. Hablo específicamente de las (empresas de medicina) prepagas que no tuvieron adecuación de tarifas en todo el año 2020. Difícilmente podamos comprometernos con nuestra gente ante un reclamo salarial, que por otra parte es justo y razonable”.

Consultado sobre los incrementos que aplicaron las prepagas a sus afiliados, en el valor de sus coberturas, respondió: “lo que actualizaron lo han trasladado (en reconocimiento a los servicios de clínicas y sanatorios), pero lo que no trasladaron es la disminución de trabajo que tuvieron las prestadoras de salud”, en referencia a la pérdida económica de clínicas y sanatorios por la menor actividad permitida durante la pandemia.

Seleme añadió que las gerenciadoras obtuvieron el año pasado una rentabilidad adicional, a partir de la menor cobertura en patologías o intervenciones comunes, por fuera del Covid, que éstas dicen reservar para cubrir un eventual aumento de la demanda de prestaciones durante este año: “Es probable que no ocurra ese aumento de prestaciones, porque va a seguir la pandemia, lo que mantiene las atenciones por fuera del Covid en cantidades bajas de pacientes, que no son las que había hasta antes del coronavirus”.

PAMI y otras obras sociales

El directivo explicó además que entre los financiadores se cuentan grandes obras sociales, como es el PAMI, al igual que muchas de las obras sociales provinciales, como SEROS, que realizó sólo una adecuación parcial de costos entre enero y marzo de este año.


“Muchas obras sociales sindicales tampoco han adecuado sus valores a lo que fue la inflación durante 2020 –detalló Seleme-, con lo cual no es solamente un problema de los prepagos, sino de los financiadores en general de la salud privada. Y debemos tener en cuenta que el 70 por ciento de la población argentina se atiende en los sanatorios privados y mucho más acá en Comodoro Rivadavia”.

Si bien admitió que hay charlas permanentes con algunos de los prestadores, cuestionó que algunos dan sólo respuestas parciales y en otros no hay comunicación, entre los que mencionó al PAMI, con el que “no tuvimos ninguna respuesta porque ni siquiera hablan del tema, pese a que ellos imponen la situación; ni siquiera tenemos la posibilidad de discutir con este financiador tan importante para la salud de los mayores”.

En cuanto al gremio, habrá nuevas reuniones la semana próxima a nivel nacional, ya que las negociaciones son llevadas adelante por la Federación Argentina de Prestadores de Salud (Faps), pero en la medida que el sector no pueda presentar una propuesta de incremento salarial, las medidas de fuerza podrían intensificarse.


“Yo no formo parte activa de la Federación pero entiendo que no hubo contrapropuesta a este reclamo salarial, porque el reconocimiento de costos que dieron los prepagos el año pasado, desde julio hasta marzo de este año, es del 13 por ciento y nosotros acordamos aumento salarial de casi el 25 por ciento. Sería desmedido que los sanatorios nos sigamos haciendo cargo de pagar a nuestra gente lo que merecen y lo que es justo, pero sin tener la posibilidad de cubrir ese mayor costo”.

Finalmente, entendió que el efecto del paro (que comienza este viernes con retenciones de tres horas por turno) estará controlado, “porque todos los supervisores van a trabajar el doble. Además, esta situación no compromete urgencias ni emergencias, la verdad es que creo que vamos a comportarnos a la altura de las circunstancias como en todo 2020. No creo que la población tenga inconvenientes, salvo algún turno programado o intervención programada en lo que respecta a situaciones de baja complejidad, pero en mediana o avanzada complejidad van a estar cubiertas, sin generar ningún tipo de riesgo”.