Ante la apertura de más espacios en la UNPSJB los estudiantes del interior de la provincia iniciaron consultas sobre la presencialidad, teniendo en cuenta el anuncio del Ministerio de Educación de la Nación donde se definió la presencialidad plena en las casas de altos estudios del país.

Comodoro es receptor de estudiantes universitarios del interior de la provincia, durante 2020 muchos residían en las gamelas, pero antes de la cuarentena estricta se les solicitó si podían alojarse en otro lugar, dado que al cerrarse la universidad el seguro no los cubría, por ello solo quedó una gamela abierta para los estudiantes de provincias alejadas y extranjeros.

Roberto Cabrera es estudiante del último año del Profesorado de Historia en la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la universidad local y explicó su situación:  “Vivía en el alojamiento universitario de KM5, unos días antes de que se decretara la cuarentena estricta nos pidieron que fuéramos a nuestros pueblos o a la casa de personas cercanas en Comodoro, en mi caso me fui a la casa de unos conocidos, hasta septiembre de 2020, que conseguí un permiso para viajar hasta el Maitén” describe.

Roberto Cabrera es estudiante del último año del Profesorado de Historia en la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la universidad local, realizó sus prácticas de forma virtual.
Roberto Cabrera es estudiante del último año del Profesorado de Historia en la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la universidad local, realizó sus prácticas de forma virtual.

Así inició el desafío de cursar online. Roberto indica que fue una experiencia nueva para todos, tanto docentes como estudiantes. Además durante 2021 realizó la práctica de forma online, es decir dio clases a estudiantes del Instituto Superior de Formación Docente N° 806, mientras fue evaluado por sus docentes. “Toda una experiencia nueva para nosotros porque nos tuvimos que readaptar, repensar todo lo que veníamos construyendo desde el inicio de la carrera”, comentón y contó que a finales de octubre debe presentar el trabajo final de prácticas pero asegura que le fue bien, desde su casa en El Maitén.

Joaquín Quisle, es estudiante de la Licenciatura en Gestión Ambiental y de la Tecnicatura en Teledetección, la cual la inició durante la pandemia. Es de Rio Mayo y  hoy trabaja en su pueblo como secretario de Producción de la Municipalidad, por lo que ve complicada la posibilidad de cursar de forma presencial. Durante 2020 vivió en Comodoro, pero a fines del año pasado volvió a su ciudad natal.

El primer año de cursado virtual lo realizó en Comodoro, “en general la experiencia nos agarró bien parados, teníamos la computadora, conexión a internet, posibilidades que muchas veces fueron un limitante para otros compañeros como el tema de los horarios, el trabajo, los chicos, un contexto donde la presencialidad te marcaba la cancha, sabias a qué hora ibas a la uni y a qué hora no, al pasar a la virtualidad a la que en una hora había una materia y en otra, otra” expresó con desazón.

Joaquín Quisle, estudiante de la Licenciatura en Gestión Ambiental, oriundo de Rio Mayo, ciudad en la que se encuentra hoy, donde es Secretario de Producción de la Municipalidad ve complicada la posibilidad de cursar de forma presencial.
Joaquín Quisle, estudiante de la Licenciatura en Gestión Ambiental, oriundo de Rio Mayo, ciudad en la que se encuentra hoy, donde es Secretario de Producción de la Municipalidad ve complicada la posibilidad de cursar de forma presencial.

Joaquín reconoce que muchos estudiantes abandonaron, primero por la falta de conectividad o computadoras, “La vida en la uni no solo es el aula”, describió el estudiante y mencionó las reuniones en el pasillo, el acompañamiento de los compañeros y lo inaccesible del mundo virtual hasta para hacer un trámite. “Hay muchos pibes que dejaron porque su primer año de universidad fue un proyecto que no sabían cómo iba a continuar, con la idea que iban a hacer 2 o 3 semanas y se iba a terminar, pero no fue así” recordó.

CURSAR ONLINE EN EL INTERIOR DE CHUBUT

Las experiencias de Roberto desde El Maitén y Joaquin en Río Mayo son similares: la falta de  infraestructura para las comunicaciones es una realidad que dejó expuesta la pandemia. En El Maitén no se cuenta con internet de calidad, tampoco con 4G. “Si hay viento se corta, si llueve se corta, no tenemos el internet que se puede encontrar en una ciudad. Por los incendios del verano muchos de los cables se averiaron y por falta de recursos fueron reparados con rudimentariamente, entonces hay viento y se corta la luz”, explicó el estudiante, que vive con miedo en cada clase, rezando que el interconectado no tenga ningún problema durante las horas de clase. La situación se repite en ciudades como Cholila, Epuyen y aledañas.

En el caso de Joaquín en Río Mayo la conexión tiene sus momentos, “va y viene, cuando hay mucho viento a veces se corta y es complicado poder cursar tranquilo, igualmente sucedió mucho estando en Comodoro” definió el estudiante. En medio de las clases, la conectividad y las adaptaciones a las nuevas metodologías de estudio, aparece la posibilidad de iniciar presencialidad. Desde el rectorado se informó que se debe coordinar con las facultades, y los estudiantes describen que no les informaron si deben volver, “estamos buscando el consenso entre estudiantes y docentes” explican Joaquín y Roberto.

Volver a Comodoro a casi dos meses de culminar el segundo cuatrimestre para iniciar la presencialidad es casi imposible para los estudiantes del interior de Chubut.
Volver a Comodoro a casi dos meses de culminar el segundo cuatrimestre para iniciar la presencialidad es casi imposible para los estudiantes del interior de Chubut.

Volver a Comodoro a casi dos meses de culminar el segundo cuatrimestre para iniciar la presencialidad es casi imposible para los estudiantes, dado que significa un cambio en su vida, primero conseguir un alquiler por solo dos o 3 meses, o esperar la apertura de las gamelas.

Joaquín indicó que las prioridades no son las mismas para los estudiantes que están en Comodoro que para los del interior. “El que esta en la sede tiene otras prioridades, como que funcione el transporte educativo gratuito, que el comedor este garantizado, que haya nuevas comisiones para más presencialidad” describió.

La perspectiva es que la presencialidad sea paulatina, que se converse con los profesores y al mismo tiempo se analicen las situaciones de cada estudiante, sobre todo para quienes están en el interior de la provincia, donde hoy la posibilidad de estudiar en casa es una realidad y al mismo tiempo las familias tienen la tranquilidad de que sus hijos están en cerca físicamente y de culminar una carrera.