Luego de varias semanas de polémica por la restricción al ingreso de viajeros al país, la cual provocó que cientos de argentinos quedaran varados en el exterior durante la pandemia, la directora de Migraciones, Florencia Carignano, aseguró este lunes que la medida "no es una cuestión de odio y menos algo ideológico”.

"No es una cuestión de odio y menos una cuestión ideológica (...) El único problema acá es la pandemia. Queremos retrasar el ingreso de la variante Delta", aseguró la funcionaria en diálogo con Infobae.

Al respecto, detalló que las restricciones "son medidas sanitarias todo lo que se hizo hasta el momento", y que pese a que fueron tomadas como 'antipáticas' por algunos sectores, "toda medida en pandemia es antipática y afecta a alguien".

"Son para evitar la propagación de la enfermedad. Tratar de evitar el ingreso de la cepa. Espero, y lo digo sinceramente, que podamos aumentar los cupos porque ha ido disminuyendo por suerte la cantidad de argentinos que están fuera del país", afirmó.

Respecto al cupo de ingresos diarios a la Argentina, Carignano remarcó que "cuando empezamos con las últimas medidas había 2300 argentinos que salían por día, ahora estamos en 1.000-1.100, por eso se ha ido regularizando el regreso de muchos argentinos, más allá de que queden por volver unos cuantos", y que "aumentó el cupo de 600 a 1000 por semana y esperemos que podamos aumentarlo un poco más todavía".

Al ser preguntada por la cantidad de argentinos que se encuentran en el exterior, Carignano manifestó que es una respuesta que "no te la puedo decir".  "Sí que están saliendo 1.100 y están entrando otros 1.000. Sí puedo decir que el 70% de los que salen lo hacen por motivos turísticos según lo que declaran en nuestros formularios de Migraciones", agregó.

Por último, y en relación al futuro de las restricciones tras el vencimiento del último DNU, el cual cumple su ciclo el próximo 6 de agosto, la funcionaria fue contundente.

"Cómo será de día a día que si esto me lo preguntabas hace unos días, te decía que veníamos muy bien. Ahora, después de ver los casos de Salta y de Córdoba, se prende una lamparita roja. El viernes arrancamos con 12 casos de contagio con una persona que introdujo la Delta y al día siguiente tenemos 20 y casi 800 personas más aisladas", y dijo y cerró:

"Estas situaciones ponen en riesgo todo lo que venimos haciendo los argentinos, todo el buen comportamiento que viene teniendo la mayoría de los que vienen de afuera (...) Una persona que incumple pone en riesgo a todos los argentinos. Tendremos que juntarnos la semana que viene, seguramente Salud tiene las evaluaciones de lo que está pasando acá y en cada una de las provincias pero sobre todo también en la región".