A tres días del asesinato de Lucas, un joven de 17 años jugador de las inferiores de Barracas Central en manos de la policía de la Ciudad de Buenos Aires, el exjuez de la Corte Suprema de Justicia, Eugenio Zaffaroni, habló sobre el tema y aseguró que en el crimen hubo "responsables políticos".

“Pasa este desastre. El que apretó el gatillo quizás termine como el que mató al kiosquero [de Ramos Mejía, Roberto Sabo], con una perpetua, está bien. Pero independientemente de la responsabilidad del que apretó el gatillo, de la discutible responsabilidad política de quienes manejan la Policía, hay otros responsables no penales, pero sí morales, éticos y políticos, que son los gritones irresponsables estos”, dijo el ex magistrado.

Además, Zaffaroni criticó a los funcionarios y dirigentes políticos que piden "mano dura", y los acusó de querer "votos y fama".

“El discurso de esos irresponsables impacta en los loquitos, en los que son más vulnerables en proyectar violencia”, comentó en diálogo con Radio 10.

Las fuerzas policiales fueron también blanco de sus críticas. En ese sentido, destacó que "en cualquier profesión tenemos una minoría patológica. Hay jueces prevaricadores, abogados estafadores, periodistas de poca madre".

"Y en la Policía la mayoría son tipos normales, pero en todo estamento hay una minoría que el nivel de salud mental no es el mismo. Eso no prende en la mayoría de la Policía, pero prende en la minoría de loquitos. Matan, ese es el asunto, porque tienen un arma”, sostuvo.

“Pena de muerte no tenemos, pero parece que tenemos una pena de muerte selectiva acá. Sumemos eso al estereotipo del negrito, etcétera, y tenemos este resultado”, afirmó finalmente en una crítica a los medios que hablan de que "mataron a un inocente", y sosteniendo que en el caso de que la víctima hubiera sido un delincuente tampoco debería haber ocurrido el episodio.

“Inventan una casta inferior, son los negros de la villa, una casta que no existe. En la villa hay negros, blancos, de todo. Una casta de delincuentes, vagos, sexualmente irregulares, feos, sucios... ¿Para qué sirve inventar mediáticamente esa casta? Para que todos los demás se sientan superiores. Los medios dan la forma de evidenciar que uno pone distancia de esa casta”, cerró.

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