BUENOS AIRES - Las primeras dosis de la vacuna rusa Sputnik V contra el coronavirus llegarían a la Argentina el próximo miércoles 23 de diciembre, según le confirmaron a Clarín altas fuentes del Gobierno.

El jueves pasado, al anunciar la firma del acuerdo con Rusia, el presidente Alberto Fernández había anticipado que antes de fin de año llegarían 600 mil dosis, con lo que se podrá vacunar a 300 mil personas.

Sin embargo, en los últimos días crecieron las voces que pusieron en duda esa afirmación. El problema, además de la logística, es que todo indica que la vacuna rusa pisará suelo argentino sin el aval de los entes reguladores de Estados Unidos (FDA) y de la Comunidad Europea (EMA).

Por eso funcionarios de la Anmat -el organismo que debe hacer la autorización en el país- viajaron a Rusia para evaluar la vacuna y permitir su aplicación de emergencia.

El contrato contempla que entre enero y febrero arriben otras 20 millones de dosis y una preferencia en favor de Argentina para poder vacunar a otras 5 millones de personas en marzo.

La postura oficial es que era importante cerrar esta adquisición por si el resto de las vacunas con las que también tienen contratos atrasan su llegada. En ese sentido, el ministro de Salud, Ginés González García, admitió que la posibilidad de llegar a un acuerdo de compra con Pfizer aún está inmadura.

"En la negociación se nos pidió una ley para tener alguna seguridad, que les diera esa inmunidad, y después apareció en la negociación que no era suficiente, que había que hacer una nueva ley y que el contrato no lo firmara yo y lo firmara el Presidente. En rigor son condiciones inaceptables y le hemos pedido que revean eso", sostuvo González García sobre la vacuna desarrollada por el laboratorio estadounidense.

El Centro Gamaleya, que desarrolla la Sputnik V, aseguró que logró alcanzar una eficacia contra el coronavirus del 91,4% en 22 mil voluntarios y destacó la importancia del contrato firmado con la Argentina para recibir el medicamento.

No se identificaron eventos adversos inesperados como parte de la investigación, asegura un comunicado. Y agrega que las condiciones de salud de los participantes serán monitoreadas durante al menos 6 meses después de recibir la primera vacuna.