COMODORO RIVADAVIA - En medio de la baja de la actividad comercial y laboral por la cuarentena por coronavirus, una panadería local lleva adelante una iniciativa solidaria para que todos los comodorenses puedan llevar el pan a su mesa, incluso aquellos que por la situación de crisis no puedan pagarlo. “Mucha gente no se anima a pedirlo, así que nosotros vamos reponiendo en el canasto durante el día para que lo busquen directamente, sin tener que pedírselo a las chicas”, explicó el dueño de Panificadora San Carlos, Víctor Cuneo, a Crónica.

Este local ya había llevado adelante iniciativas solidarias semejantes, porque, según relató es mucha la gente que se acerca a los locales comerciales a buscar “pan solidario”. A pesar de que las ventas se redujeron, la cantidad de pan que se fabrica diariamente no varió: esto es porque cada vez más la gente se acerca a llevarse algunos panes gratis.

“Mientras me dé el cuero voy a seguir haciendo esto. Durante la cuarentena, todo lo que es materia prima subió muchísimo. Para que la gente se dé una idea, antes del aislamiento social yo pagaba la caja de huevos a 900 pesos, ahora cuesta 1600. La harina lo mismo, subió mínimo un treinta por ciento. Sin embargo nosotros no hemos subido los precios”, remarcó al medio comodorense.

Asimismo, enfatizó que “la gente que necesita pan y no tiene plata puede venir a buscar a la panificadora y no se le cobra. Esto es así desde el primer día de la cuarentena y lo vamos a seguir implementando"

Además, aclaró que "es el pan que vendemos al público, no es pan viejo", y señlaó que " el que no lo puede pagar, le avisa a las chicas y puede llevarlo gratuitamente".

En este sentido, el entrevistado destacó que es mucha la gente que se acerca para obtener el “pan solidario” que ofrecen. “La venta nos bajó muchísimo, pero lo que es el uso de materia prima no, porque es mucha la gente que viene a buscar pan. La elaboración sigue siendo la misma, lo que bajó es la venta".

Por otro lado, aunque a veces la necesidad es grande, a la gente le da verguenza pedir esta "pan solidario". "Muchos no se animan a pedirlo, entonces vamos reponiendo en el canasto para que directamente lo lleven”, finalizó Cuneo.