El expresidente de Uruguay José “Pepe” Mujica fue operado de urgencia anoche en un sanatorio privado de Montevideo y, según los primeros trascendidos, la intervención se realizó porque el exmandatario se había tragado una espina de pescado que le dificultaba la respiración. Ello fue confirmado esta mañana por su esposa, Lucía Topolansky, quien llevó tranquilidad en cuanto al estado de salud de su marido.

“Está bien Pepe. En realidad fue un accidente doméstico, porque comiendo pescado, no sé si con un huesito o con una espina del pescado, tuvo la mala suerte de que se le clavó allí”, contó la mujer, que es senadora en su país, en cuanto a las circunstancias en que se dio la urgencia.

“No lo pudieron sacar en forma ambulatoria porque es un lugar embromado, tiene que estar quieta la persona. Para hacer una endoscopia tuvieron que anestesiarlo y salió bien, ahora le van a hacer una ecografía para ver que todo está bien, y ya vuelve para casa”, detalló en Radio 10 Topolansky y agregó, sobre el alta de su esposo: “Él tenía la intención de volverse anoche, de salir corriendo, pero la doctora me dijo que vuelve al mediodía”.

Andrés Munyo, el médico que operó al expresidente, confirmó anoche a LA NACION que el exmandatario fue intervenido satisfactoriamente y que se encontraron con “una úlcera en la mucosa del esófago”.

Antes de ser anestesiado, Mujica “se quejaba porque estaba muerto de hambre, debido a que no había podido comer desde la mañana”, de acuerdo a lo que contó con humor Topolanksy, quien se comunicó con su marido en la previa de la cirugía.

El procedimiento médico se realizó con los mayores recaudos debido a que el expresidente -que en un mes cumple 86 años- padece una enfermedad inmunológica que no le permite vacunarse contra el coronavirus. “No puedo recibir a nadie por debilidad inmunológica”, comentó Mujica, hace semanas.

“Con esta situación de la pandemia uno no puede, por una cosa secundaria, molestar tanto. Somos conscientes de que la salud está tensada al máximo, entonces hay que ser muy cuidadosos”, comentó Topolansky -exguerrillera y vicepresidenta uruguaya entre 2017 y 2020- y detalló cómo procedieron luego del accidente doméstico: “Primero la atención fue por teléfono y muy bien todo, nos atendieron muy bien. Pero siempre toda la falta de presencialidad, todo lo que está generando, estos problemas que tenemos todos los países, que son preocupantes”.

La senadora dijo que en su casa tuvo “el teléfono colapsado” por los contactos de aquellos que se interesaron por saber cómo se encontraba Mujica, uno de los políticos más respetados de América Latina, que por su militancia en el Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros estuvo preso entre 1973 y 1985.