COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - Muchas historias de supervivencia se han visto plasmadas durante toda la pandemia. El caso de Pablo es una nueva versión de lo que es salir adelante en el sur patagónico.

Él se dedica a trabajar en una empresa minera en Santa Cruz, desempeñándose en la parte gastronómica. "Esta semana tenia que subir. El lunes debía viajar a Caleta Olivia para hacerme un hisopado, que lo hace la empresa, para poder trabajar", detalló en diálogo con El Comodorense Radio.

Sin embargo, en el medio tuvo un inconveniente que se lo impidió. "Pedí el permiso de circulación pero cuando me presente a las 5:30 AM en la terminal de Comodoro, me dijeron que no podía viajar porque necesito un PCR negativo para poder pasar a Santa Cruz”, explicó.

Estas nuevas medidas de restricción imposibilitaron a Pablo de retomar su trabajo en la vecina provincia y tuvo que reinventarse para sobrevivir en "la ciudad del viento".

Con este concepto, comenzó a trabajar como vendedor ambulante haciendo tortillas caseras. Se ubicó con su chulengo, confeccionado por él mismo, en la esquina de Hipólito Irigoyen y Belgrano y todas los días sale a rebuscarse la vida.

“Le pongo el pecho a la situación como siempre, si quedas a lamentarte en tu casa no vas a salir adelante”, expresó.