NEUQUÉN (ADNSUR) - Tras semanas de debate, este miércoles se aprobó en la Legislatura de Neuquén la Ley del “último adiós”, que garantiza el acompañamiento y la asistencia a las personas que transiten por alguna cuestión médica el tramo final de sus vidas, o bien hayan fallecido por alguna enfermedad terminal durante la pandemia por coronavirus.

Varios reclamos habían surgido en el último tiempo por parte de familiares que no eran habilitados a despedirse de sus seres queridos. El caso más emblemático fue el de Solange Musse, una joven neuquina fallecida en agosto pasado por un cáncer de útero en Córdoba. Su padre, Pablo, quien viajó desde Centenario para despedirse, se encontró con un control policial al intentar ingresar a la provincia mediterránea que no le permitió llegar a destino. El hecho tuvo repercusión nacional al fallecer la mujer y no poder despedirse de su padre.

Según informó LMNeuquén, aquel acontecimiento provocó que los legisladores neuquinos contemplaran el ingreso a la provincia y a los municipios de familiares y seres queridos que provengan de otras jurisdicciones, ya sea para asistir a la persona que está transitando sus últimos días de vida o para asistir a una ceremonia fúnebre.

Ahora, en coordinación con el Ministerio de Salud, se establecerán protocolos correspondientes al “acompañamiento afectivo” de las personas ingresadas al sistema de salud afectadas tanto por COVID-19 como por cualquier otra enfermedad terminal, en los que la valoración clínica haga prever que los pacientes se encuentran en el final de sus vidas.

Regirá tanto para el sistema público como para el privado y contempla la elaboración de “requisitos protocolares mínimos de bioseguridad” tanto para el paciente como para la persona acompañante.

La intención de la ley del último adiós es que, bajo las restricciones necesarias para garantizar el distanciamiento social en medio de la pandemia, las personas tengan un acompañamiento en el último tramo de sus vidas. Además, responde a un derecho universal de tener compañía y un tratamiento lo más humano posible.