NEUQUÉN - Tamara Cides no puede contener la alegría. Tras una larga lucha personal y judicial nació este miércoles su hijo Ricardo Ismael. Se trata del primer bebé por subrogación de vientre en la provincia de Neuquén. Su hermana Marité se recupera de la cesárea en el que tuvo a su sobrino.

El bebé pesó 3,670 kilogramos y midió 47 centímetros. Tamara y Juan Carlos, su esposo, tuvieron que dar una enorme batalla para sobrellevar las pérdidas de algunos embarazos y la de una hija que no pudo sobrevivir por ser prematura y falleció a los cinco días de haber nacido.

“Esto es un gesto de amor de mi hermana hacia mí. Incluso antes de la pérdida de la gordita, ella fue de la idea de llevar a mi hijo en su vientre”, contó Tamara.

Nació Ismael, el primer bebé neuquino por subrogación de vientre

Las hermanas cursaron embarazos al mismo tiempo. Mientras ella perdió a su hija, su hermana tuvo a Benjamín, su sobrino que ahora tiene 6 años. “Tenemos 13 años de casados con mi esposo, de los cuales hace 11 que estamos buscando un hijo. Estos años nos aferramos a mi sobrino, del que somos sus padrinos”, contó a LM de Neuquén. 

Les hubiera encantado adoptar un bebé o un niño pero los trámites burocráticos los desalentaron. Así fue como el ofrecimiento de Marité les dio el empuje que necesitaban para poder concretar la ilusión de ser padres.

Tanto su hermana, que es maestra, como ellos, que trabajan en el Ente Provincial de Termas, residen a una cuadra de distancia en Loncopué. Desde allá iniciaron incontables trámites judiciales para poder obtener la autorización de la subrogación de vientre, que lograron en junio del 2019, y el aval del ISSN, la obra social de los empleados provinciales.

El primer procedimiento falló y el segundo, iniciado en octubre pasado, tuvo como resultado a Ismael. Los nombres los eligieron con su hermana, quien no por nada llevó a su sobrino en su vientre durante nueve meses. Tamara cuenta que el nombre Ricardo lo eligió Marité en honor al doctor Ricardo Cáceres, que los alentó y les dio esperanzas, y a Ricardo Durango, el obstetra.

“A Ismael lo elegí yo por su significado que es `Dios escucha’. Siempre fuimos creyentes, desde chiquitas. Como católicas que somos nunca perdimos la fe”, resaltó al diario neuquino.

MIEDO AL CORONAVIRUS

Las contracciones de Marité comenzaron el miércoles pasado con cierta intensidad. “En la clínica había un internado con coronavirus. Tuvimos miedo pero no podíamos cambiar nada, pero estaba todo muy bien organizado", dijo Tamara y agregó: "Los protocolos estaban en marcha, soy persona de riesgo por mi enfermedad (Púrpura trombocitopénica inmune (PTI) porque no tengo anticuerpos, y además era el primer caso de un bebé subrogado”.

Dijo que todo se desarrolló de forma correcta, estuvieron tranquilos y la cesárea transcurrió de forma normal. “Estaba acompañando a mi hermana, nos lo alcanzaron. Ni bien lo vimos, fue todo lágrimas, lloramos a más no poder. Fue una emoción que nos embargó a todos”, recordó la mamá de Ismael.

Ahora deberán permanecer una semana más en la capital neuquina y luego podrán retornar a Loncopué donde cumplirán todos juntos cuarentena, con el nuevo integrante de la familia.

Fuente: LM Neuquén