Con 81 años, William Shakespeare fue la segunda persona - pero el primer hombre - en vacunarse en el Hospital Universitario de Coventry en diciembre del año pasado, luego de la inoculación de Margaret Keenan, de 91 años.

En las últimas horas se conoció su fallecimiento por un derrame cerebral. La concejal de Coventry Jayne Innes, amiga de Shakespeare, fue la encargada de informar a medios británicos que el hombre había muerto el jueves pasado, y agregó que “el mejor tributo a Bill es ser vacunado”.

El hombre, que comparte el mismo nombre y apellido que el afamado dramaturgo británico, había trabajado en la empresa Rolls-Royce -que fabrica autos de lujo y motores de avión-  y era consejero parroquial.

Shakespeare, que había vivido en Brownshill Green, estaba internado en la sala cuidados intensivos del hospital en el momento de recibir la primera dosis de la vacuna, y en ese entonces había dicho que había sido “maravilloso”.

En un homenaje, su esposa Joy resaltó que “Bill estaba muy agradecido por que le hayan ofrecido la oportunidad de convertirse en una de las primeras personas en el mundo en recibir la vacuna”. Y agregó: “Era algo de lo que estaba enormemente orgulloso; le encantaba ver la cobertura de los medios y la diferencia positiva que pudo hacer en la vida de tantas personas”.