CAPITAL FEDERAL (ADNSUR) - El bebé de ocho meses luchaba por su vida desde el domingo, cuando quedó internado en terapia intensiva de un hospital en Misiones. Había comido frutos de un ligustro y una de las semillas ingresó por las vías respiratorias y bloqueó sus pulmones. Pese al esfuerzo de los médicos por salvarlo, murió en las últimas horas de un paro cardiorrespiratorio.

El desafortunado accidente doméstico ocurrió mientras el bebé jugaba con su hermano mayor en el patio de su casa del barrio Santa Lucía. “Se tragó la fruta y no entró por la garganta, se fue directamente a las vías respiratorias. Al cabo de una hora, Mateo estuvo sin respirar, intentamos reanimarlo, pero tuvimos que llevarlo al hospital”, dijo en diálogo con diario El Territorio su papá, Freddy Villalba, al recordar ese momento de desesperación. 

Mateo estuvo internado tres días en estado de coma, pero la semilla le habría causado un daño irreparable en el cerebro, según informó TN este viernes.

El bebé sufrió dos paros cardiorespiratarios y murió finalmente este jueves cerca de las 18.

Mateo era el menor de los hijos del matrimonio, y tenía dos hermanos, de dos y cuatro años.