JERUSALÉN - Un hombre de 74 años que fue diagnosticado con coronavirus en noviembre murió por reinfección de una cepa diferente del Covid-19, de acuerdo a lo revelado por las pruebas recolectadas por el centro médico Sheba, el más grande de Israel.

El hombre fue uno de los pocos casos de reinfección por el nuevo coronavirus confirmado en Israel y ésta fue la primera vez en el país que esto causó la muerte del paciente. La lamentable noticia fue confirmada por el medio local Times of Israel.

"No sé qué tan frecuentes son estos casos", dijo la profesora Galia Rahav, jefa de la Unidad de Enfermedades Infecciosas y Laboratorios de Sheba. "No hay duda de que el hombre se contagió dos veces y que se había recuperado de la primera infección. Parece que fue golpeado por dos virus diferentes", informó la plataforma Ynet, citada por la agencia de noticias Sputnik.

Tras recibir el alta por encontrarse libre del virus, el hombre fue llevado de nuevo al centro de atención geriátrica donde vivía, mientras que otras dos pruebas de coronavirus también resultaron negativas. Pero cuando se detectó un nuevo brote de Covid-19 en la residencia, fue examinado una vez más y resultó positivo.

Según detalló Clarín, el paciente fue hospitalizado en el centro médico Sheba con dificultad respiratoria y las pruebas realizadas por el hospital confirmaron que había sido infectado una vez más y finalmente falleció a fines de noviembre.

Hasta el momento se identificaron cinco cepas principales de coronavirus, y las pruebas genéticas del hospital revelaron que la segunda infección era de una cepa diferente.

 

 

"Es muy preocupante que una persona pueda infectarse por segunda vez mientras el virus está mutando", dijo Rahav y agregó: "Nos preguntamos qué impacto tendrá esto en la vacuna contra el coronavirus y si pueden las personas infectarse varias veces".

El sábado 19 de diciembre, las autoridades sanitarias del Reino Unido alertaron sobre la presencia en el sur del territorio británico de una nueva cepa, que ha sido ahora detectada en casos en Italia, Australia y Países Bajos, entre otras naciones.

Según los especialistas británicos, la nueva variante del coronavirus se propaga con más rapidez y, según las estimaciones iniciales, podría ser un 70% más contagiosa, si bien no hay evidencias de que esta mutación repercuta en la gravedad de los síntomas o en la eficacia de las vacunas.