Luego de 24 años de misterio en torno a la muerte de la  Lady Di, tanto el médico como el bombero que la auxiliaron dieron en las últimas horas detalles sobre cómo fueron los últimos minutos con vida de la princesa de Gales.

En diálogo con el medio británico Daily Mail, el médico Frederic Mailliez y el jefe de bomberos Xavier Gourmelon ayudaron a reconstruir lo ocurrido en el tunel del Alma, ubicado en París, luego de que el auto en el que viajaba la miembro de la realeza junto a Dodi Al Fayed, un guardaespaldas y el subdirector de seguridad del Hotel Ritz, colisionara inexplicablemente.

“Dentro del Mercedes, dos personas aparentemente ya estaban muertas y dos resultaron gravemente heridas, pero aún con vida. Así que hice una evaluación muy rápida. Luego fui al coche para buscar el poco equipo médico que había allí, volví al interior del vehículo y traté de ayudar a la joven", aseguró Mailliez, uno de los primeros en ingresar al tunel puesto que se encontraba casualmente pasando por el lugar tras asistir a un cumpleaños con su pareja.

"Estaba sentada en el suelo en la parte de atrás y descubrí entonces que era una mujer muy hermosa y que no tenía ninguna herida grave en la cara. No sangraba, pero estaba casi inconsciente y tenía dificultad para respirar. Entonces mi objetivo era ayudarla”, agregó.

En ese sentido, el mencionado Gourmelon también recuerda no haber reconocido a Diana en un primer instante, y que lo primero que hizo fue retirar a las víctimas fatales del vehículo.

Además, aseguró que tras recuperar la conciencia, la princesa de Gales se dirigió hacia él:  "Dios mío, ¿qué ha pasado?", le consultó

El jefe de bomberos, explicó, intentó calmarla y luego se le colocó un collarín y un respirador, además de taparla con una manta isotérmica para trasladarla urgentemente al hospital Pitié-Salpêtrière de París.

Al respecto, asegura que su respiración era normal y su pulso también, por lo que reconoció que no esperaba el fatídico desenlace.

Por último, personal médico que intervinó en el lugar recuerda que repentinamente y durante el traslado Lady Di sufrió una baja repentina de su presión arterial, por lo que debieron administrarle Dopamina para que lograra estabilizarse al menos por unos minutos previo a su muerte.