COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - Vecinos autoconvocados de la Meseta Central de Chubut le enviaron una nota al Obispo de la Diócesis Comodoro Rivadavia, Joaquín Gimeno Lahoz -dirigida también a los obispos auxiliares Alejandro Benna y Roberto Álvarez y al obispo prelado de Esquel, José Slaby- en la que invitan a “reflexionar juntos y dialogar” luego de que a fines del mes pasado, la Diócesis de Comodoro Rivadavia, le enviara una carta al gobernador de Chubut, Mariano Arcioni, para pedirle que no avance con el proyecto de ley para el desarrollo minero en la meseta de la provincia.  

“Nosotros, pobladores de la Meseta, hemos leído con tristeza sus palabras que solicitan un freno a la posibilidad de que podamos revertir lo que hace décadas nos azota en nuestros pueblos y que es nuestra grave situación de exilio, de pobreza, de falta de cobertura médica, infraestructura y de un horizonte a corto y mediano plazo que hoy tendríamos de la mano del buen aprovechamiento de los recursos descubiertos por la actividad minera.

Para nosotros es una esperanza de lograr en pocos años tener un desarrollo sostenible en este rincón del Chubut, el cual es el más postergado de todos”, comienza el escrito firmado por vecinos autoconvocados de la Meseta. 

Minería en Chubut: vecinos autoconvocados de la Meseta le enviaron una nota al Obispado de Comodoro

“En una sentida carta a nuestro gobernador, ustedes asentaron sus posturas y expresaron: `La necesidad de recursos no sea en desmedro de un mal uso de los recursos naturales de la provincia, de un deterioro de nuestro ambiente que repercuta en generaciones futuras´. Sin embargo, el proyecto ´Desarrollo Industrial Minero Metalífero Sustentable de la Provincia de Chubut´, es lo que más protege.  No existe en Chubut ni una sola propuesta superadora que proponga el desarrollo sostenible, como el que explícitamente se propone desde el proyecto del ejecutivo provincial. 

Chubut se ha desarrollado a partir de una actividad minera (el petróleo) y tres de ustedes lo respiran a diario en Comodoro Rivadavia. Ese petróleo que ha permitido el desarrollo de esa ciudad y aún el de Esquel (ya que nunca renunció a las regalías del petróleo), tiene otro formato en La Meseta, son los recursos de plata que hoy representan una oportunidad para que nosotros tengamos algo parecido a lo que tuvieron los comodorenses. Y nuestros hermanos petroleros han demostrado que lo hacen de manera responsable ¿Por qué no se confía en nuestra capacidad de hacer lo mismo? El proyecto que propone el ejecutivo de Chubut, se focaliza en la participación activa de los pobladores locales como responsables activos del control de la actividad minera, ver artículo 10: desarrollo integral, armónico, participativo y distribución equitativa de la renta minera”, continúa.

“Vemos que Rawson tiene el parque eólico, el más grande de la República Argentina y el de mayor producción de Sudamérica ¿sabían que no hubiese sido posible construirlo sin los materiales que brinda la minería? Nosotros sabemos que nuestra tierra puede ofrecer los recursos que aportan a la generación de energías renovables.  Además, los invitamos volver a leer el artículo 58 del proyecto, en el que se propone un Fondo Fiduciario de la Infraestructura económica, para energía accesible y renovable para las comunidades próximas a los emprendimientos mineros.

Esquel, vive, en gran parte, gracias al turismo, actividad que es responsable del 5% de las emisiones mundiales de dióxido de carbono. Sin embargo, los esquelenses han sabido controlar y proteger sus recursos, permitiendo que se desarrolle la actividad en forma responsable.  Nosotros también podemos hacer lo mismo con la actividad que nuestro territorio nos permite desarrollar. Por favor, ver en el proyecto del ejecutivo el Artículo 3:  que trata sobre acatamiento de todas las normas de protección del ambiente, de la biodiversidad y de la calidad de vida de las poblaciones existentes vinculadas al desarrollo minero.

Les pedimos que reflexionen sobre la frase que nos dedicaron a los pobladores de la Meseta, especialmente sobre que debemos instruirnos: `debemos tener una formación adecuada sobre todos los aspectos que repercutan en su salud, su modo de vida, tiene que ser explicitado para que puedan aportar su opinión´ ¿Qué les hace pensar que nosotros no hemos tenido la responsabilidad de leer el proyecto del ejecutivo y de aportar nuestra opinión?  ¿O que no sabemos cómo cuidar nuestra salud, o nuestros recursos naturales? Queremos que confíen en nosotros, como confían en las mujeres y hombres de Comodoro Rivadavia, Rawson y Esquel.  No iremos a la gran capital a llevar nuestro clamor a los decisores (aunque lo haríamos en forma pacífica), pero estamos en manos de la decisión de muchos que no viven nuestras realidades.

Minería en Chubut: vecinos autoconvocados de la Meseta le enviaron una nota al Obispado de Comodoro

Finalmente recurren al ´no es no´, expresión que surge del movimiento que defiende a miles de mujeres alrededor del mundo, que han sido violentadas y no escuchadas. El “no es no” ayuda a construir un mundo mejor libre de acoso y sexismo.  Les pedimos que reflexionen sobre esta frase que utilizan en la carta. Que piensen en las familias que viven de la actividad minera y se sienten deshonradas al asociarlas con algo que tiene que ver con la violencia. Ustedes como miembros de la iglesia saben lo que es la estigmatización, por favor piensen en esas familias que están lejos de cometer un acto de violencia. Cualquier palabra o frase, usada livianamente, puede despertar la violencia, como hemos sido testigo en Chubut donde se está incendiando edificios públicos y se persigue a decisores políticos.

Finalmente, estimadas autoridades de nuestra querida iglesia Chubutense, los invitamos a recorrer un camino juntos, como lo expresa nuestra S.S Papa Francisco ´Esta falta de contacto físico y de encuentro, a veces favorecida por la desintegración de nuestras ciudades, ayuda a cauterizar la conciencia y a ignorar parte de la realidad en análisis sesgados´. Esto a veces convive con un discurso «verde». Pero hoy no podemos dejar de reconocer que un verdadero planteo ecológico se convierte siempre en un planteo social, que debe integrar la justicia en las discusiones sobre el ambiente, para escuchar tanto el clamor de la tierra como el clamor de los pobres”, cierra la carta enviada al Obispo por habitantes de la Meseta Central de Chubut.