La prensa italiana sorprendió este lunes al asegurar que el Papa Francisco estaría pensando en renunciar a su cargo por motivos vinculados a su salud.

La noticia, dada a conocer sin mayores precisiones, causó conmoción en la comunidad católica, y si bien se resaltó que los motivos de su decisión estarían vinculados a su situación personal, hay quienes especulan que podría tratarse sobre una nueva crisis vaticana relacionada a divergencias de la jerarquía católica.

 "¿Pero no tenía simplemente diverticulitis intestinal inofensiva, como declaró el Vaticano hace un mes?", se preguntó al respecto el medio Libero Quotidiano.

 "Han pasado apenas 11 días desde que se preguntó aquí al profesor Antonio Sánchez, abogado de la Universidad de Sevilla, si una buena estrategia de salida para Francisco sería renunciar para acabar con las disputas sobre la" dimisión" del Papa Benedicto y continuar su línea anti-papal con un cónclave de 80 cardenales inválidos "su", ¿no?", agrega el medio metiéndose de lleno en la polémica del caso.

"Sí. Una vez acorralado, para Bergoglio sería lo único que podía hacer para salvar al menos su línea de sucesión antipapal y completar su obra de desintegración y 'mutación' de la Iglesia católica", remarca.

Sin embargo, y pese a los rumores, Elisabetta Piqué, corresponsal en El Vaticano de Radio Rivadavia, aseguró hoy que "no se vislumbra en absoluto la posibilidad de que el papa renuncie".

 "Hay que tomar con muchísimas pinzas a este artículo", consideró en diálogo con Eduardo Feinmann.