BUENOS AIRES - Ocho de cada 10 alumnos de escuelas primarias estatales y privadas no tuvieron exámenes durante la interrupción de las clases presenciales debido a la pandemia de coronavirus. En este contexto, seis de cada 10 familias consideran que los estudiantes perdieron aprendizajes importantes a causa del aislamiento obligatorio.

Los datos surgen de un informe realizado por el Observatorio Argentinos por la Educación. El documento presenta los resultados de una encuesta nacional que relevó las prácticas escolares en el contexto de la pandemia en las escuelas primarias de gestión privada.

En la Argentina, en el nivel primario, 3,3 millones de estudiantes están escolarizados en el sector privado: casi 600.000 en el nivel inicial; 1,3 millones en el nivel primario; 1,1 millones en el nivel secundario y 311.000 en el nivel superior no universitario.

El informe hace foco en los estudiantes del nivel primario del sector privado, donde la matrícula representa el 26,8% del total, de acuerdo a los datos del Relevamiento Anual 2019 del Ministerio de Educación. Al igual que en las instituciones estatales, las privadas interrumpieron las clases presenciales en marzo de este año.

Los resultados de la encuesta, que respondieron familias de 253 colegios primarios, muestran que, tanto en las instituciones estatales como en las privadas, la mitad de los alumnos destina más de tres horas por día a actividades escolares. La mayoría de los estudiantes asegura que recibe devoluciones de las actividades que realiza por parte de sus docentes: son el 66,8% de los que asisten a escuelas privadas y el 61,4% de los que van a estatales.

En esa línea, el estudio arroja que el porcentaje de estudiantes que nunca recibieron una corrección es bajo: alcanza el 5,3% en el sector privado y asciende a 10,6% en el sector estatal.

El informe detalla, además, que seis de cada 10 familias consideran que los alumnos están perdiendo aprendizajes. A la vez, tres de cada cuatro encuestados valoran positivamente el trabajo de los docentes: el 75,2% está conforme con los maestros en el sector privado, mientras que la cifra es del 71,6% en el sector estatal.

La profesora de la Universidad de San Andrés y de la Universidad de Buenos Aires Rebeca Anijovich advirtió que las devoluciones de los docentes constituyen una forma de evaluación, aunque los alumnos no rindan exámenes. “Es interesante entender que no tomar pruebas no significa no tomar examen a los estudiantes. Se abrió un escenario para abordar la evaluación desde una función formativa como una práctica que nos desafía a pensar si es posible sostenerla al volver a la presencialidad”, explicó.

Para Gustavo Iaies, director de la Escuela de Gestión Educativa de ESEADE, “la escasez de evaluaciones en las escuelas es un modelo general del sistema educativo argentino sobre el que habría que reparar". “Parece necesario pensar con más detalle la necesidad de las escuelas de contar con más información que permita evaluar la situación de los alumnos y diseñar estrategias de mejora”, analizó.