CAPITAL FEDERAL (ADNSUR) - En horas de la madrugada de este jueves, un grupo de manifestantes golpeó las puertas de la quinta presidencial, tras las medidas dispuestas por Alberto Fernández. Por este motivo tuvo que intervenir la Policía.

La protesta fue en repudio a las nuevas restricciones en el AMBA, de circulación, cierre y suspensión de actividades, como medidas para contener la segunda ola de contagios de coronavirus.

En medio del reclamo, pudo verse que algunas personas se acercaron hasta la misma puerta de la Quinta de Olivos y la golpearon con sus cacerolas, mientras los policías que custodian el lugar trataban de calmar los ánimos, aunque con poco éxito.

Alrededor de las 23:15 se acercó hasta el lugar la titular del PRO, Patricia Bullrich, que habló con los manifestantes y también dialogó con los periodistas.

Previamente hubo cacerolazos espontáneos en varios puntos de la Ciudad de Buenos Aires. Las protestas se oyeron en barrios como Palermo, Recoleta, Villa Urquiza, Caballito, Villa Devoto y Belgrano, entre otros, además de zonas del norte del Gran Buenos Aires.