En el marco de los trabajos de identificación de soldados argentinos en Malvinas iniciada el pasado lunes por el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), este jueves se encontraron los restos de cinco combatientes en el Cementerio de Darwin.

Para realizar el hallazgo los antropólogos trabajaron durante tres días en la exhumación de los restos ubicados en una tumba colectiva denominada C.1.10, ubicada en ese camposanto, y mañana los trabajos continuarán en Caleta Trullo, a 60 kilómetros de Puerto Argentino.

En ese establecimiento, ubicado en la Isla Soledad, los especialistas buscarán determinar si existe una “tumba de guerra” de soldados argentinos, a partir de la reciente revelación de un veterano inglés.

Al respecto Laurent Corbaz, coordinador de el PPH 2, el jefe de la Delegación Regional del CICR para Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, explicó: “El martes 17, a pesar de las condiciones climáticas adversas, hemos estado en condiciones de exhumar la tumba C.1.10. Primero hemos llamado un sacerdote, quien bendijo la operación, y luego se ha procedido a rescatar los restos. Hemos detectado huesos, restos, pero no cuerpos enteros. El estado de preservación es bastante bueno, lo que nos va a permitir hacer el examen de ADN con las muestras recogidas ya a los familiares. Estamos seguros que al menos son 5 personas las que están en esa tumba”.

En relación al descubrimiento, el fundador y ex director del Equipo Argentino de Antropología Forense y actual titular de la Dirección de la Unidad Forense de la Cruz Roja Internacional con sede en Ginebra, Luis Fondebrider, aclaró que "En el caso de la sepultura C.1.10 es un evento específico. Sabemos que se trata de la caída de un helicóptero PUMA de Gendarmería, que llevaba muchos explosivos y se incendió".

Y agregó: "Para realizar este trabajo se entrevistó a todas las familias que dieron su consentimiento. Por lo tanto lo que haremos será llevar el martes 26 las muestras que hemos tomado en un vuelo privado, directo desde Mount Pleasent al laboratorio de Córdoba del EAAF donde se harán las comparaciones con las muestras que han entregado sus familiares”.

Respecto a la segunda etapa de búsqueda, Fondebrider explicó que "surge porque las familias de los caídos en esa tumba expresaron sus dudas sobre cómo habían aparecido esos nombres".

"Dieron sus muestras durante el PPH1 y aparecieron coincidencias en tres casos de soldados que estaban enterrados en tumbas hasta ese entonces no identificadas”, subrayó.

De la investigación, cabe destacar, participaron también Mercedes Salado Puerto, del EAAF y propuesta por el Gobierno argentino, el inglés John Clark, propuesto por el Reino Unido, Alexandre Formisano,  el representante del CICR para Argentina, Gabriel Valladares, y dos especialistas, uno de Estados Unidos y otro de Australia.