CAPITAL FEDERAL - La Federación Argentina de Cámaras de Loterías, Quinielas y Afines (FACALQA) manifestó su necesidad de ser incluida entre las actividades autorizadas por el Gobierno Nacional para trabajar. Pusieron como ejemplo el permiso otorgado a las oficinas de pago de servicios, muy similares en cuanto a funcionamiento y dinámica a los comercios del sector de quinielas y agencias.

"No queremos que nos regalen nada, solo poder trabajar o tener líneas de crédito bancario para poder sobrellevar la cuarentena", explica Patricio Gándola, presidente de FACALQA, y agregó:  "el Estado es uno de los principales perjudicados con nuestro parate, ya que la Federación aporta el tercer ingreso genuino al país en concepto de impuestos y comisiones".

Tal como destaca iProfesional, los problemas más serios para el sector comenzaron en 2017, cuando el gobierno de Mauricio Macri decidió que los bingos y casinos debían dejar de ser considerados como "Pymes", y las agencias de lotería y quiniela entraron en la misma normativa.  Al respecto, Gándola aclaró que "una agencia de quiniela está muy lejos de parecerse a un bingo o a un casino. No somos ricos, vivimos al día como la mayoría de los comerciantes, y generalmente las agencias son negocios familiares con uno o dos empleados a lo sumo".

Lo que reclama el sector es que les permitan abrir sus puertas, ya que son comercios de proximidad, similares a una dietética, una verdulería o un centro de pago de servicios, con lo cual no se genera aglomeración ni desplazamiento de personas.

Por otra parte, explican que sería de gran ayuda poder contar con una línea de créditos blandos como tienen otros sectores o comercios. Una idea que surgió en los últimos días es la de que se puedan cobrar jubilaciones y planes sociales en estos comercios, algo que podría descomprimir a los bancos y que fue muy bien recibido por el Gobierno. Pero están analizando cómo adaptar los sistemas y eso puede llevar un poco más de tiempo, tiempo que en realidad no tiene este sector vital para el aporte de plata a un Estado que también lo necesita.