“Es un dolor de cabeza. Me hackearon primero el email, me hicieron entrar y ahí empezaron a entrar a todos los email y hoy empezó lo del celular”. Son casi las 16 horas y para María Eugenia Medina, secretaria de Desarrollo Social de la Municipalidad de Rada Tilly e integrante del Comité de Crisis Covid, parece uno de los días más largo del año.

Por la mañana, mientras participaba de una reunión, se dio cuenta que le habían hackeado el teléfono y que los delincuentes estaban comunicándose con sus contactos para intentar estafarlos. ¿El mecanismo? la venta y compra de dólares, un bien preciado por muchos argentinos de clase media y alta, principalmente en tiempos en que comprar casa, terreno o auto es casi imposible.

“Maru”, como la llaman sus allegados, cuenta que todo comenzó hace unas tres semanas, cuando notó algo raro en su correo electrónico. Primero no le dio importancia, pero luego ante la insistencia temió que fuera cierto, sin saber que estaba cayendo en las redes de los estafadores. 

“Hace como tres semanas me apareció un email con el loguito de Microsoft donde me decían tiene que reconfigurar la cuenta sino será deshabilitada. En principio no le di bolilla, pero a la tercera vez dije, ‘a ver de qué se trata’ y me pedían que ponga el email y la clave, y una serie de datos. Yo los datos no los di, y cómo no sabía qué más hacer se los lleve a los chicos del Vacúnate, que es la base operativa y me dijeron que me habían entrado al teléfono".

Medina asegura que tras ingresar a ese enlace, a pesar que no completó los datos, sus emails comenzaron a salir como “Soporte técnico” en vez que salga su nombre. Pensó que todo iba a quedar ahí. Sin embargo, hoy por la mañana comenzó a recibir mensajes de sus contactos con extrañas preguntas.

“La gente conocida me empezó a llamar y me preguntaban ¿che Maru, vos mandaste mensaje?, ¿cambiaste de celular?, ¿vos vendés dólares?, ¿Vos estás pidiendo el CBU?, y la respuesta era NO. Me dijeron que era un 011 que tiene la foto mía y de alguien más, y primero te saluda, te pregunta ¿Cómo está tu familia? y algunos venden dólares y a otros les dicen que compran. Entonces piden el CBU”.

La profesional de la salud, ampliamente conocida en la zona por su labor profesional, contó que a muchos de sus conocidos les llegaron este tipo de mensajes. Por suerte, ninguno cayó en la estafa y solo una amiga recomendó el número para compra de dólares a otras conocidas, pero no sabía de qué se trataba y tras enterarse las advirtió.

Ella, por su parte, para prevenir a todos sus contactos, publicó historias en Instagram, Facebook y WhatsApp, mientras tanto, se preparaba para realizar la denuncia policial, tal como se debe realizar en este tipo de casos.

“La verdad que es una situación fea, un dolor de cabeza", dice Medina con la bronca del momento. "Decí que todo el mundo está alertado de esta situación, porque ellos usan mi nombre y mi foto, pero no mi número de teléfono. Por eso es importante que la gente no acepte ningún email extraño ni nada. En mi caso a mis contactos les digo que cambie mi email y pronto se los voy a enviar”, señaló, lamentando el momento que tiene que atravesar.

Lo cierto es que Medina no es la única víctima de estafas de este tipo. Hace poco te contamos de una personal de salud que quiso vender su auto y un supuesto comprador le terminó hackeando el teléfono a su marido. También sobre otra mujer, también personal de salud, vaya la coincidencia o estrategia, que sufrió el hackeo de su cuenta de Instagram e intentaron estafar a sus contactos con la venta de dólares. 

Cada vez más crecen este tipo de casos, y la pregunta que muchos se hacen es de qué forma se paran, aunque por el momento la difusión y el boca a boca sobre estar prevenido parece ser la única opción.