COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - A pesar de llevar una vida de clausura con el mundo exterior, once carmelitas descalzas del Monasterio San José de Diadema – ubicado a unos 30 km del centro de Comodoro Rivadavia – se contagiaron de coronavirus durante fines de octubre. 

“Después de todo el proceso que han estado pasando, el sábado a la mañana pudieron reunirse todas para el desayuno, así que fue una alegría muy grande el estar juntas y el poder conversar, porque cada una había hecho el aislamiento como el médico les pedía”, comentó el obispo de Comodoro Rivadavia, Joaquín Gimeno Lahoz a Crónica.

Al mismo tiempo, destacó que el Covid-19 fue algo difícil de superar para las carmelitas. “Todos los días estoy en comunicación con ellas y vi un proceso que iban mejorando constantemente. Ya cuando les dieron el alta epidemiológica fue para ellas una reflexión de decir cuánto les ha servido este tiempo para pensar y rezar, esos valores que uno los vive de una manera casi inconsciente y sin embargo cuando llega el momento de silencio, soledad y del dolor, hace que se vayan encarnando de una forma más fuerte”

Por otro lado, el obispo arfimó que de ahora en adelante, las hermanas continuarán cuidándose y extremando las precauciones frente al coronavirus.En eso han sido siempre muy cuidadosas. El convento tiene una disciplina muy fuerte y que por supuesto es avalado por todas las hermanitas, porque es la manera de crecer como comunidad y como personas. Estar bien es la clave, no solo con Dios, sino también con el resto de esa familia que forma un monasterio”.

Por último, resaltó la ayuda que han tenido las carmelitas durante su periodo de aislamiento y enfatizó “están muy agradecidas porque han tenido un respaldo muy fuerte de todos, de religiosos, sacerdotes e instituciones y un poco sorprendidas de todo lo brindado por la comunidad de Diadema Argentina, Comodoro, Rada Tilly y zonas aledañas”.