COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) – Agua y tierra. Dos recursos que en teoría deberían sobrar en esta zona de la Patagonia, pero sin embargo, escasean para la gente. En el primer caso por las falencias del sistema de acueductos y la sequía; y en el segundo, por lo difícil que es acceder a la tierra en Comodoro y la poca rigurosidad que hay al momento de evaluar el estado de los suelos donde se construye, algo que quedó reflejado en el temporal de 2017.

La Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB) en el último tiempo dio importantes avances para el estudio de los subsuelos. Fue a través de la cátedra de Geofísica, que se dicta para las carreras de Ingeniería en Petróleo y Geología. Los estudiantes de los últimos años realizaron dos prácticas que permiten confirmar que existe conocimiento para poder llevar a cabo dos técnicas que permiten evaluar de manera eficaz el estado de los suelos y sus napas y la posibilidad de encontrar agua.

El geólogo Néstor Acosta, titular de la catedra de Geofísica, y el licenciado en geofísica, German Andrés Guerra, quienes trabajan junto al licenciado Alejo Agüero, explicaron a ADNSUR de qué se tratan estas técnicas que se probaron gracias a un convenio que se realizó con una empresa sanjuanina, la cual prestó el equipamiento necesario para realizar el estudio de subsuelo.

El geólogo Néstor Acosta, es el titular de la catedra de Geofísica (izquierda), y es acompañado por los licenciados German Andrés Guerra (derecha) y Alejo Agüero.
El geólogo Néstor Acosta, es el titular de la catedra de Geofísica (izquierda), y es acompañado por los licenciados German Andrés Guerra (derecha) y Alejo Agüero.

TOMOGRAFÍAS ELÉCTRICAS

La primera prueba se realizó en Sarmiento, más precisamente en el basural de la localidad para saber las condiciones de suelo.

Según explicó Guerra, “la primera técnica se basa en registrar el comportamiento de la corriente electrica que es inyectada desde superficie a través de electrodos metálicos".

"El trabajo consistió en la realización de perfiles de 300 metros de largo, los cuales permitirían evaluar las resistividades del subsuelo y de esa manera hacer inferencias de tipo geológica para ver qué hay debajo del basural, en cuanto al tipo de litologías, nivel freático”, detalló.

El licenciado indicó que se trata de una técnica indirecta, no invasiva y de rápida adquisición que consiste en inyectar corriente al suelo y ver cómo se propaga en el suelo, a través del voltímetro, para ver las zonas con receptividades o conectividades que puedan ser analizadas en un sistema de datos.

Esta técnica permite dar los primeros pasos para la inferencia de resultados, no solo respecto al tipo de rocas que hay en el subsuelo sino también al tipo de agua de acuerdo al tipo de minerales que esta contenga.

Para Acosta, esta técnica es fundamental al momento de elegir un lugar para un uso determinado, en este caso un basural. “Si vos no conocés cómo está constituido el subsuelo vos no podes poner un basural en cualquier lugar. Entonces un primer aporte es ver si realmente el lugar es apto, porque muchas veces se escoge el lugar más lejos, donde no nos afecte, pero no sabemos que todos esos residuos se pueden filtrar y contaminar las napas”, indicó.

En esa línea, aseguró que la técnica también permitiría encontrar posibles acuíferos, ya que “hay muchas zonas de recarga donde la lluvia se filtra y por la forma que tienen los cañadones en la pendientes se acumula en determinados sectores que tenemos que estudiar”.

Viaje de Campo Catedra de Geofisica UNPSJB

SÍSMICA EN REFACCIÓN

La segunda técnica, sísmica en refacción, se puso a prueba en el barrio Los Arenales, y basicamente consistió en golpear el suelo con una maza de 15 kilos. Las ondas son captadas por sensores que son colocados en la superficie y de esa forma se obtienen datos que luego son analizados. 

Al respecto, Guerra indicó: “esta segunda técnica estudia la propagación de ondas sísmicas generadas en superficie y captadas por sensores a lo largo de un perfil. El resultado es una tomografía sísmica que muestra como es la disposición de las capas más superficiales de terreno además de estimar parámetros geo mecánicos de las mismas. Esta es una técnica muy utilizada para la evaluación del terreno a la hora de construir obras civiles tales como puentes, caminos, bases para aerogeneradores, etc.”

Acosta agregó en ese sentido: “Es muy importante para planificación urbana; si vos querés un plan de viviendas tenés que conocer cuáles son los cimientos donde se va a construir". 

20 de febrero de 2020

Si bien estas técnicas fueron puestas a prueba en trabajos prácticos universitarios, los docentes admiten que la casa de estudios local cuenta con la capacidad técnica para brindar soluciones en proyectos de esta indole. 

Tenemos la capacidad técnica para analizar los datos y la información. Hoy por hoy no tenemos el equipamiento, pero sería cuestión de encontrar el financiamiento. Al pensarlo hay que analizar el costo – beneficio, porque tener esta información permitirá tener certezas ante un evento como las lluvias que han ocasionado catástrofes en la ciudad”, indicó Acosta.        

De esta forma, la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco avanza en estas innovadoras técnicas geofísicas para el estudio de la condición del subsuelo.

Los docentes, en tanto, se mostraron entusiasmados en adquirir, probar y transmitir nuevas metodologías que sumen a estudios integrales, y resaltaron la importancia de que las nuevas generaciones se vinculen con este tipo de carreras o especialidades para contar con más recurso humano en la región.