COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - El reciente fallecimiento de Sebastián Ulloa de 29 años, quien murió tras caer en la restinga y ahogarse en la playa de Caleta Córdova el primer día de este Año Nuevo, trae a la memoria las distintas tragedias ocurridas en el lugar que enlutaron a familias enteras. 

El 30 de enero de 2015 Alan Henríquez de 19 años concurrió junto a su familia a disfrutar de un día de playa en la zona conocida como la Cruz de Bahamonde. Eran cerca de las 17 horas cuando llegaron al lugar que terminó transformándose en escenario de una pesadilla.  Alan ingresó al agua junto a Luciano de 10 años pero repentinamente ambos comenzaron a pedir ayuda al ser arrastrados por la marea. Franco Peralta, un hombre de 32 años que también se encontraba en el lugar, sin dudarlo se arrojó al mar para salvar a los jóvenes pero debido a un problema de salud, tuvo también que ser rescatado.

Los familiares de Alan durante la búsqueda. Foto: Adnsur
Los familiares de Alan durante la búsqueda. Foto: Adnsur

Así, el cabo Segundo Cesar Pilar, nadador de rescate de Prefectura, que estaba en la playa fue quien salvó al menor mientras que el cabo Angel Franco Delama y el agente Julio Ferre de la Comisaría de Kilómetro 8, salvaron al hombre, pero no pudieron hacerlo con Alan, cuyo cuerpo jamás fue encontrado. 

Durante un tiempo se montaron operativos de búsqueda para rescatar el cuerpo del joven tema que  incluso motivó reclamos por parte de familiares pero no fue hallado.

En memoria del joven, colocaron una cruz en la playa.
En memoria del joven, colocaron una cruz en la playa.

El joven terminó perdiendo la vida en la misma playa donde se ahogó el futbolista  Gustavo "Bati" Bahamonde quien murió el 12 de enero de 1992 y razón por la cual el lugar lleva justamente su nombre. 

LOS TRES KAYAKISTAS

El 1 de diciembre de 2013 las aguas de la playa de Caleta Córdova también se cobraron la vida de otras personas, en este caso de tres amigos y operarios de EDVSA quienes habían concurrido a pescar a bordo de kayaks y terminaron falleciendo. 

Se trata de  Cristian Lubones (33),  Ignacio Sánchez (24) y Diego Martinaitis (33) quienes cerca de las 19 horas de aquel día ingresaron al mar pero dos horas después un compañero de trabajo que los acompañaba dejó de verlos, cuando las olas alcanzaban unos 8 metros de altura por lo que dio aviso a los familiares y horas después iniciaron el operativo de búsqueda.

Desde Prefectura Naval Argentina se puso a disposición un guardacostas, una moto de agua, además de un avión. Por su parte, Defensa Volvió se encargó de recorrer Bahía Bustamante al igual que familiares y voluntarios quienes se sumaron con camionetas y cuatriciclos, pero lamentablemente los cuerpos de los operarios no fueron encontrados y solamente se hallaron dos de los tres kayaks.