COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - En los últimos días resurgió -una vez más- la posibilidad de implementar el servicio de perrera en la ciudad. Como cada vez que algún perro suelto muerde a un niño -o adulto- se pone en discusión la puesta en marcha de un servicio que -aunque confusamente- está explicitado en algunas ordenanzas municipales, principalmente en aquella que regula el servicio público de recolección de residuos.

Particularmente, entre los servicios que debe brindar la empresa Urbana figura el recoger perros muertos de la calle, pero no queda claro que pueda levantar los canes vivos y alojarlos en un dispensario.

Si bien las autoridades municipales pretendían avanzar con la empresa en este sentido, este jueves el Asesor Letrado de la Municipalidad, Miguel Criado Arrieta, informó que existe un recurso de amparo que les impide conformar una perrera.

La perrera municipal está frenada por un recurso de amparo

En declaraciones a Actualidad 2.0, el asesor letrado municipal confirmó la existencia de un recurso de amparo, que “del juzgado laboral y la jueza nos ordena a abstenernos de levantar los perros en la vía pública, eutanasia y nos ordena abstenernos con Urbana de cualquier acción pública”.

De esta manera, se emitió una traba legal tanto para la conformación de una perrera muncipal, como para la articulación con la empresa Urbana para que sea ella la que brinde ese servicio.

Además, Criado Arrieta sostuvo que “en el contrato de Higiene Urbana dice que la cláusula se redactó de modo confusa y no aclara qué se puede levantar de la calle o si el servicio es obligatorio". Agregó que "dice que tienen que hacerse cargo de los perros muertos", servicio que sí se esta cumpliendo.

Sin embargo, lo que se pretende que "si un animal constituye un peligro y está en la calle, hay que llevarlo a la perrera. Si el dueño aparece, tendrá que pagar la multa y caso contrario, se lo podrá dar en adopción”.

DENUNCIAS POR MORDEDURA DE PERROS

Por su parte, la jueza del Juzgado de Paz N° 2, Claudia Chavez, informó que las “mordeduras de perros es lo que más se recibe (en el juzgado) pero también tenemos legislados perros sueltos en la vía pública, es decir, que hay una pena en aquellos que acudan a una negligencia”.

“Culturalmente está en la ciudad instaurado que el perro tiene dueño y están sueltos, son pocos los casos que llegaron de perros que no tienen dueños. La mayoría de los perros por los cuales se llega a la denuncia, tienen dueños a los que se les escapó”, indicó.

“Nuestro código prevé una audiencia donde se debe respetar el proceso legal, notificar al dueño del can con una denuncia en su contra, notificarlo de la contravención que está incumpliendo y una vez hecho, tiene un plazo para un abogado defensor para llegar a un juicio. Una vez que lo tiene, se fija el juicio donde se ve la culpabilidad o no de la persona. Cuando no están dadas las condiciones para un juicio porque no hay testigos o un certificado si las lesiones fueron leves o graves, lo que se hace es una conciliación que es más ágil cuando generalmente son vecinos”, sostuvo.

Y planteó que “se trabaja en que recapaciten, comenten sobre lo que puede suceder y lo que pueden conciliar es la parte de gastos que tuvieron como hacerse cargo de las vacunas, remis, medicamentos, y demás. La gente guarda los comprobantes y la otra persona si voluntariamente accede, reintegra los gastos. Generalmente las conciliaciones dan buenos resultados, las dos partes entienden la misión y terminan con una buena relación”. Por último, indicó que las denuncias son en “un 80% de las contravenciones  de perros y por mordeduras son el 75 %”.