COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - Una panadería de Comodoro Rivadavia ofrece gratis su tradicional pan para todos aquellos que no puedan pagarlo y ahora, ante las fiestas de fin de año, elaboró un pan dulce que ofrece a solo 150 pesos.

Según publicó el diario Jornada, Se trata de las dos sucursales de Panificadora del Pueblo, o Don Carlos, ubicadas en Kennedy 3225 y Polonia 1904.

Desde hace tiempo, su caso ya es conocido, ya que pintaron el frente del local con el ofrecimiento de pan gratis para quien lo necesite y no pueda pagarlo. 

De la misma forma, más allá de quien pudiera sufrir la crisis por la pandemia de coronavirus, ya se había manifestado ante inundaciones, por ejemplo, como manera de ayudar a los afectados.

Ahora, según reflejó Jornada, elaboraron un pan dulce completo que ofrecen a 150 pesos, un precio que se ubica a más de un 50 por ciento menos que cualquier competencia.

 

 

“Hay muchos clientes que nos compran y al vender, podemos tener mercadería de más para donar y ayudar a quienes lo necesitan. Sin ese acompañamiento de la gente esto sería imposible de hacer. Quienes no pueden pagar la mercadería, se puede pedir a las chicas el pan solidario, se llevan la misma mercadería que tenemos la venta. Nunca hacemos ningún tipo de diferenciación del producto”, explicó Víctor Cúneo, el dueño.

“Ahora estamos haciendo un pan dulce bueno, rico y barato. Estamos vendiendo el pan dulce a 150 pesos. Es grande; que tiene chips, frutas y bañado en chocolate”, resalto.

Además, agregó: "más barato es imposible pero no porque no lo valga sino porque los insumos del pan dulce están carísimos. Nosotros queremos dar una mano; no ganamos, ni cambiamos la plata. El insumo solamente encarece el precio de venta”.

“Cada uno maneja sus precios, quizás sea caro pero la materia prima subió una locura en los últimos meses. No probé otros y yo no lo compraría a dos mil pesos, no digo que no lo valga pero quizás sea una locura para la economía y aún más en tiempos de pandemia”, insistió.

 

 

Para explicar su lógica comercial dijo: “Yo en la pandemia decidí que si me queda algo de dinero mejor. No trato de ganar plata sino de mantenerme, tener precios bajos y darle un servicio a la comunidad. Cuando todo esto pase veremos si es necesario “tocar” los precios. Hoy mi prioridad es mantener los precios al alcance de la gente. Es mucho el público que nos compra, si nadie entrara al local obviamente no podría hacer ninguna acción solidaria ya que me superarían los costos”.

“Lo que se siente cuando das es una sensación impagable. No hay plata que lo valga, es una gran satisfacción saber que con tu trabajo, se puede ayudar a alguien. No pasa por lo comercial o lo estratégico”, indicó Cúneo quien elabora sus productos en sus locales del barrio Pueyrredón y Máximo Abásolo.


“Hay tenemos la maquinaria para la pastelería y la panificación. Contamos entre veinticinco y veintiocho empleados de los cuales rescato su enorme predisposición. Jamás se enferman, trabajan y yo les cumplo también. En la peor época de la pandemia, se cuidaron muchísimo y son muy responsables. Todos tienen puesta la camiseta", describió.