La vacuna desarrollada por AstraZeneca y la Universidad de Oxford contra el COVID-19 puede emplearse en mayores de 65 años y en lugares donde circulen las variantes del virus, indicaron este miércoles expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

“Tomando en cuenta todas las pruebas disponibles, la OMS recomienda el uso de la vacuna en personas de 65 años y más”, declaró el Grupo de Expertos en Asesoramiento Estratégico sobre Inmunización (SAGE).

El presidente de SAGE, el mexicano Alejandro Cravioto, reconoció que en los ensayos clínicos de esta vacuna hubo una pequeña participación de mayores de 65 años, lo que ha podido contribuir a las dudas sobre su eficacia, pero los análisis de SAGE concluyen que “los resultados en esas personas no son diferentes que en grupos más jóvenes”.

La decisión de la OMS ocurre después de que algunos países decidieran recomendar su uso para personas de menos de 65 años, o incluso de 55, como en España, Italia y Bélgica, ante la falta de datos sobre su eficacia en la población de edad más avanzada.

Según los expertos de la OMS, la vacuna también puede utilizarse en lugares donde “estén presentes las variantes”, pese a que estudios recientes sugirieran que ese inmunizante es menos efectivo contra la cepa detectada inicialmente en Sudáfrica.

El domingo, Sudáfrica suspendió el inicio de su programa de vacunación, que tenía que empezar estos días con un millón de dosis de AstraZeneca/Oxford, después de que un estudio revelara su eficacia “limitada” contra la variante local del virus. Según los primeros resultados del estudio, esta vacuna es eficaz sólo un 22% ante las formas leves de la enfermedad causada por la variante sudafricana. Por el momento, no hay ningún resultado sobre los casos graves.

“Creemos que nuestra vacuna protegerá pese a todo contra las formas graves de la enfermedad”, afirmó de su lado un vocero de AstraZeneca.

“Es demasiado pronto para rechazar esta vacuna” que es “una parte importante de la respuesta mundial a la pandemia actual”, valoró Richard Hatchett, uno de los responsables del mecanismo Covax para garantizar una distribución justa de los medios de lucha contra el covid-19.

La vacuna de Oxford y AstraZeneca está siendo producida en la Argentina para su distribución en América latina con excepción de Brasil, junto a un laboratorio mexicano que completa el desarrollo del producto. Se trata de la empresa mAbxience, del Grupo Insud, que elabora el reactivo de la vacuna en su planta del conurbano bonaerense.

Con una eficacia media de 70%, el fármaco de AstraZeneca/Oxford es menos convincente que la vacuna Sputnik V rusa o las de Pfizer/BioNTech o Moderna, cuyos niveles de eficacia superan el 90%. Pero esta vacuna es más barata y más fácil de almacenar, porque no necesita estar a muy baja temperatura. Eso hace que sea más adecuada para las campañas de vacunación masivas.

Fuente: TN