COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - El pronunciamiento judicial, que se produjo en los últimos días del año pasado y quedó firme en los primeros meses de 2020, dispone la restitución de las instalaciones ubicadas en el puerto, que incluyen los galpones y el elevador sincrónico para buques, entre otras.

“Estamos trabajando en los pliegos para concretar el llamado a licitación, para que la reparación se haga en un marco de transparencia”, se informó desde ámbitos portuarios, desde donde se trabaja en el recupero de las instalaciones desde el año 2018.

“Ordenar la restitución a la Administración de Portuaria del Puerto de Comodoro Rivadavia la superficie terrestre detallada en la cláusula primera del convenio de concesión y su acuerdo modificatorio (…) y de las instalaciones ubicadas en dicha superficie que se encuentren adheridas al suelo y no puedan ser retiradas a saber nave industrial o galpón, la nave o galpón guardaboya, las oficinas y salada de pañol y el elevador sincrónico”, expresa el pronunciamiento judicial.

Según estimaron representantes de la empresa Tandanor, que recorrieron las instalaciones el año pasado, el costo de la reparación y puesta en marcha del establecimiento demandará una inversión del orden de los 3 millones de dólares.

“La gente de Tandanor va a hacer un relevamiento del syncrolift, ya que se trata de un elevador sincrónico (con motores de la marca Rolls Royce) de los que hay pocos en el país, que de hecho ellos cuentan con uno similar. En principio van a evaluar la inversión que sería necesaria para la reparación”, había expresado el administrador portuario, Favio Cambareri, en octubre del año pasado, en contacto con esta agencia. “Por otro lado, nosotros venimos proponiendo un corredor de servicios marítimos para la flota que opera en la milla 201 y es un tema que también puede interesarle a Tandanor, por lo que la agenda de la reunión será muy amplia”.

La justicia restituyó el astillero al puerto de Comodoro y licitarán su reactivación

Ahora, se trabaja en el llamado a licitación para que los oferentes interesados presenten una propuesta de inversión y recupero de las instalaciones, a fin de activar un proyecto que se construyó en la década del 90, pero que no llegó a producir los resultados esperados.

El origen de la quiebra

Astilleros Comodoro S.A se conformó en la década del 90 a partir de una sociedad encabezada por el reconocido empresario y dirigente del PJ Salvador Arrechea, con un crédito del Banco Chubut por 8 millones de dólares, que luego no fue restituido en su totalidad. Se trató de uno de los créditos del llamado “Fondo financiero permanente”, creado en el gobierno de Carlos Maestro a partir del recupero de regalías petroleras, por la deuda histórica que canceló Nación con provincias petroleras, a raíz de malas liquidaciones anuales.

La no devolución del crédito y la crisis pesquera que sobrevino a fines de los 90 se combinó en un resultado de escasa actividad para el astillero, que llegó a reparar unas pocas embarcaciones y una monoboya. Posteriormente, trabajó en el plegado de columnas para el parque eólico que se empazó en Comodoro Rivadavia, pero su actividad fue esporádica en la primera década del siglo 21.

La empresa atravesó el concurso preventivo de acreedores hasta que finalmente se declaró la quiebra del mismo, en el año 2015.