ESPAÑA -  El próximo 10 de diciembre a las 11 de la mañana, la familia del dictador español Franco deberá abandonar la residencia de lujo que disfruta desde hace 40 años. El Pazo de Meirás fue declarado propiedad pública.

Una comisión judicial se presentará en la puerta del pazo ubicado en Sada (A Coruña) a la hora y día señalados y, aunque la familia se ha manifestado conforme con la entrega, la jueza advierte de que si no realizan la devolución en ese momento de forma voluntaria “se procederá en el mismo acto al inmediato desalojo”, según informa el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia.

El juzgado coruñés estimó el pasado 2 de septiembre la demanda interpuesta por el Estado para la devolución del pazo y estableció que los Franco no deben ser indemnizados por el mantenimiento de la propiedad durante los años en los que hicieron uso de ella. Durante el procedimiento judicial, tanto la Xunta de Galicia, en manos del PP, como los Ayuntamientos de Sada y A Coruña y la Diputación de A Coruña, dirigidos por formaciones de izquierda (Sadamaioría, PSdeG-PSOE y BNG), defendieron también la incorporación del pazo al patrimonio público.

Los Franco han presentado un recurso contra el fallo que les deja sin Meirás ante la Audiencia Provincial de A Coruña y todo apunta a que intentarán agotar todas las vías para conservar una finca que ha sido un símbolo de su abultada fortuna. Ante el riesgo de que la devolución efectiva se demore años, el Ministerio de Justicia solicitó en el juzgado, a través de la Abogacía del Estado, una petición de ejecución provisional de la sentencia que ha sido aceptada por los Franco. El Gobierno central aún no ha aclarado qué piensa hacer con la propiedad, pero el hecho de que el proceso judicial no haya terminado impide tomar decisiones a largo plazo. “Lo importante es que el Estado recobra el control del Pazo de Meirás y, por tanto, vuelve a manos de la ciudadanía”, afirmó el ministro, Juan Carlos Campo, tras saber que los Franco aceptaban una entrega “provisional”.

El proceso judicial del Pazo de Meirás es el primero que obliga a los herederos del dictador a devolver bienes con los que la familia se hizo durante la dictadura. La primera de las demandas, presentada en Madrid por el Ayuntamiento de Santiago para recuperar dos estatuas de los profetas Abraham e Isaac que formaron parte del Pórtico de la Gloria de la Catedral compostelana fue desestimada y está pendiente de recurso.

El Ayuntamiento de A Coruña ya ha anunciado que emprenderá una batalla judicial para recuperar la Casa Cornide, un palacete del siglo XVIII emplazado en el casco antiguo de la ciudad y que fue propiedad pública hasta 1962. Ese año, de forma repentina, fue sacado a subasta y acabó en manos de los Franco.

Fuente: El País