Luego de que el pasado lunes se difundiera la historia de un coche fúnebre que perdió en medio de las calles de Neuquén un ataúd que era trasladado hasta Picún Leufu, este martes se conoció la triste historia de Claribel Flores, la joven fallecida cuyo cuerpo se encontraba en el féretro al momento del accidente.

De 21 años, Claribel tenía una hija de 4 y había nacido en la pequeña localidad neuquina donde contrajo coronavirus, una enfermedad que terminaría por quitarle la vida pocos días después.

Era “una persona llena de sueños” y “muy alegre que hacía reír permanentemente con sus chistes y sus ocurrencias”, relató en Facebook su amiga, Yany Carrasco, durante la despedida que le dedicó en la red social.

Según se supo, la mujer había estado internada varios días por la enfermedad, y tras una serie de complicaciones falleció el pasado fin de semana, en la previa al curioso y triste accidente que dejó su cuerpo tendido sobre el asfalto luego de que el ataúd que trasladaba el coche fúnebre que pertenece a la Cooperativa de Plottier cayera en medio del trayecto hacia su ciudad natal.

Desde de Plottier afirmaron que el desperfecto que generó la apertura de la puerta trasera del vehículo se debió al mal estado de la ruta, causando así una rotura en la traba de seguridad luego de que el conductor se topara con un retardador de tránsito.

En base a los dichos de la cooperativa, el consejo de administración realizará en las próximas horas un peritaje para determinar cómo sucedió el hecho y si cabe alguna responsabilidad para los responsables del traslado.