LONDRES - Archie Edwards es un bebé del Reino Unido que nació con 765 gramos y, pese a ello, superó el Escherichia Coli, una sepsis y el coronavirus. 

Su mamá, Sheree Murray, cursaba la semana 25 cuando tuvo que dar a luz a Archie, un pequeño marcado por la lucha y la superación permanente. 

A las cinco semanas de vida, Archie sufrió una infección por E. coli que le provocó sepsis. La noticia fue preocupante y puso en alerta máxima a los padres del chiquito.

Como si esto fuera poco, una semana más tarde les comunicaron a sus papás que había dado positivo de Covid-19, según informa Clarín. 

Además de los cuidados médicos con los que ya contaba, Archie tuvo que permanecer aislado durante 10 días. "Pareció una eternidad", dijeron los padres, según publicó la BBC News.

Cuando nació Archie no podía respirar. Su madre Sheree contó que tanto ella como su padre, Robert Edwards, de 21 años, estuvieron "muy asustados" porque los médicos "trabajaron con el bebé durante 40 minutos".

Recién pasados cuatro días, la madre pudo tomar su mano por primera vez: "Fue el momento más mágico en el que había estado", asegura.

Las enfermeras neonatales resultaron un pilar invaluable en la recuperación de este bebé. 

Sheree confesó que estaba "devastada" cuando Archie fue diagnosticado con coronavirus.

"El virus asesino se estaba apoderando de las personas más sanas y mi bebé estaba tan mal", expresó la joven mamá y agregó: "Me aterrorizó absolutamente".

Sin embargo, el pequeño gran héroe lo superó. Así fue como Murray volvió a abrazar a su bebé después de sus 10 días de aislamiento.

"Se sintió como si finalmente pudiera respirar. Me sentí como si estuviera en las nubes", dijo sobre el momento junto a su hijo, que ya pesa 1,36 kilos y está "mejor que nunca".

A raíz de los protocolos por la pandemia, los padres solo pueden visitarlo en el hospital por separado.

Su nombre dice mucho de su historia: le pusieron Archie Terry Marcel Edwards. Según contaron sus padres, Terry fue en honor a su abuelo fallecido y Marcel porque significa "pequeño guerrero".

"Siento que podría estallar de felicidad. Estoy tan orgullosa de él", dice la madre que no ve la hora de por fin llevar a la casa a su valiente bebé. 

Fuente: Clarín