COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - Sus ojos achinados son el reflejo de la felicidad que siente Ely Schlebusch por haber recibido una cocina industrial. Quizás para muchos sea solo una cocina. Para ella, en cambio, significa la posibilidad de continuar horneando platos dulces para solventar los gastos del tratamiento de Gean, su hijo, que sufre parálisis cerebral.

El sábado por la tarde, mientras preparaba un nuevo sorteo para recaudar fondos, Ely agradeció a quien hizo posible que hoy cuente con una cocina de ese tipo. Se trata de la concejal Alejandra Robledo. 

Ely Schlebusch

ADNSUR se contactó con Robledo (42). La concejal le restó valor al gesto, aunque otros no lo hacen, y explicó que solo usó parte del dinero que le correspondía de la partida destinada a gastos del 2020 para que llegue a quienes lo necesiten.

“Como no viajamos por la pandemia esa plata quedó en el Concejo, pero yo insistí en que me den lo que corresponde para hacer un aporte social”, dijo a ADNSUR. “Pero no solo le di a Ely, sino también a una iglesia que ayuda a gente en situación de calle, también el club Los Andes que necesitaba comprar alambrado y a la escuelita de fútbol de la súper Económica que compró fútbol, infladores y bolsos, y tiene 90 chicos en la escuelita”.

Robledo, mientras cuenta las razones que la llevaron a ayudar a esta mujer, se hace una pregunta que quizás explica lo que la motiva a ayudar: “Si yo desde el lugar que estoy no puedo ayudar, qué queda para el resto”. 

La concejal asegura que no suele publicar este tipo de cosas, “porque siempre alguien te quiere cuestionar y te saca para cualquier lado”, y opta por hacer “un trabajo silencioso”. 

“La verdad es que acá todos los días te vienen a pedir cosas, pero a mi me preocupaba el caso de Ely porque ella tenía una cocinita que ponías una olla para freír y se abría la tapa del horno y se quemaba. Ellos ya son grandes, la situación de sus hijos es complicada, y como a veces no le funcionaba el horno tenían que estar más tiempo para poder cocinar más cosas. Imagínate que antes tenían que cocinar de a una pizza y ahora pueden cocinar seis pizzas juntas. Entonces dije la ayudó y ella está re contenta”.

La historia de la concejal que ayudó a una vecina de Palazzo que tiene un hijo con parálisis cerebral

DE LA MURGA  AL CONCEJO

Robledo sabe lo que es la necesidad. Se creció en barrio La Flores y siempre estuvo vinculada a la contención social y el movimiento murguero.

A los 17 años por curiosidad y para divertirse se acercó a la murga del barrio. Allí bailó y fue coordinadora, buscando telas, y ayudando a los chicos para hacer sus propios trajes. “Comencé en el 95, tenía 17 años. Yo bailaba en la comparsa. Cuando la armaron en el barrio yo me metí, y cuando se fueron los de la comisión me quedé yo y hasta el día de hoy seguimos trabajando. Pasaron miles de chicos y llevamos más de 20 años con esto”, dice con orgullo.

Por entonces eran tiempos distintos. En esa época el carnaval no llegaba al centro, y solo se hacía en La Loma, todo un significado del lugar que ocupaba en la comunidad. Los instrumentos, en tanto, eran fabricados por los mismos murgueros, y las telas de los trajes eran donadas por los vecinos, todo a pulmón.

“Empezamos con nada y es algo que se mantiene en el tiempo. Nosotros fuimos dos veces a pueblos chicos con la comparsa y para los chicos eso significa mucho, porque no salían del espacio que están”, valora Robledo.

La historia de la concejal que ayudó a una vecina de Palazzo que tiene un hijo con parálisis cerebral

En 2012, luego de varios años de murga, Robledo decidió incursionar como vecinalista. Por ese entonces, ya era inspectora de tránsito y había luchado junto a sus compañeros para poder ingresar a planta permanente, algo que recuerda como si fuese hoy. “Yo empecé en la Municipalidad en el 99. Empecé vendiendo tarjetas horarias y después fui inspectora. A finales de 2005 empecé una lucha por el tema de los planes de empleo y en 2006 logramos que se abran los concursos para ingreso a la municipalidad donde entramos todos los planes de empleo a Tránsito, Habilitaciones y Administración de Cementerio. Entramos más de 190 empleados municipales”, recuerda sobre esos tiempos junto a Silvina Barria y Patricia Avalos, dos compañeras de tránsito que también estuvieron en ese reclamo.

La historia de la concejal que ayudó a una vecina de Palazzo que tiene un hijo con parálisis cerebral

Militante peronista desde siempre, en 2019, en plena campaña, de la mano de Guillermo Almirón, tuvo la oportunidad de integrar la lista que presentaba ese espacio político, y así tras las PASO pasó a formar parte de la lista que presentó el Frente de Todos con Juan Pablo Luque como intendente.

Robledo asegura que estar en un cargo político le cambió la perspectiva, pero no sus ganas de ayudar en el barrio. “Me anime y hoy veo las cosas muy diferente. Yo sigo peleando, porque ser oficialista no quiere decir que te den todo servido en bandeja. Es una lucha constante. Yo sigo en los barrios, porque estoy para legislar pero también para estar con la gente, con los que me dieron el voto. Por eso yo voy a seguir siendo la misma de siempre. No porque hoy este en un cargo voy a dejar de atender a la gente”, dice esta concejal que quiere ayudar a quienes más lo necesitan.