RÍO GALLEGOS- Tras casi un mes luchando contra el coronavirus, este viernes se conoció la mujer noticia en toda la provincia de Santa Cruz: Isolda, la primera mujer infectada con COVID-19, recibió el alta médica y fue llevada a un departamento que su familia tiene en la avenida San Martín en Río Gallegos. La noticia fue anunciada por su esposo, Vicente Bull. 

“No sabíamos si el alta iba a ser a la tarde o a la noche de este viernes, pero los resultados de los hisopados habían dado negativo", señaló Vicente a Radio LU12 AM680. 

Sobre el estado de salud de su compañera, el hombre comentó que “hace tres o cuatro días venía haciendo gimnasia en el hospital, ella está en buen estado. Veníamos hablando y me decía: ‘Venime a buscar que ya estoy bien’ y yo me reía”, dijo el hombre. 

Por su parte, Belén, hija de Isolda, calificó a su madre como una “una luchadora” y no es para menos, el coronavirus no es la primer batalla que derrotó la vecina. Durante ocho años luchó contra una enfermedad oncológica y a esta también la venció.

Los nacimientos de sus nietos Gonzalo y Juan Manuel fueron claves para que Isolda no bajara los brazos y siguiera luchando. Esto fue confirmado tanto por su hija como por su compañero. Ambos coincidieron en que: “La clave (para vencer al virus) es amar a la vida y a la familia”.

Por otro lado - según destaca La Opinión Austral -  Vicente no reparó en elogios para con el personal del Hospital Regional que trabajó en el caso de su mujer. “Les agradezco de corazón, hemos pasado días muy difíciles”.

Los días de Isolda en el hospital fueron difíciles. Nuestra guerrera estuvo en terapia desde el segundo día que ingresó y durante dos semanas estuvo en la UTI, luchando por su vida. Vicente contó lo sucedido uno de esos días y que, hoy por hoy, se puede sumar como otra batalla ganada por la vecina: “Hubo una mañana que nos dijeron que la tuvieron que poner boca abajo porque no respiraba, nos dijeron que si a la tarde no mejoraba, no íbamos a tener buenas noticias”.