En tiempos en que muchos desvalorizan lo que hacen los influencers, Carlos Ezequiel Ovando (24) es un buen ejemplo de lo que significa vivir en redes sociales y dejar una marca en la comunidad. El joven es enfermero y durante la parte más dura de la pandemia estuvo en la primera línea de batalla, tratando de pelearle a la muerte desde la terapia intensiva del Hospital Regional, donde trabaja desde hace un tiempo. 

Siendo testigo directo de lo que sucedía también trataba de aportar humor, a través de la página que creó hace cuatro años y que hoy tiene más de 120 mil seguidores. Es que en tiempos en que todo se hace oscuro que mejor que la risa para despejar los demonios. Para Carlos de alguna forma, el sitio que creó en abril de 2017, tiene un poco de eso, es una vía de escape a los momentos no tan felices.

La última semana el joven dialogó con ADNSUR, y contó cómo surgió este fenómeno que llega a chicos y grandes, a través de las redes. “Esto comenzó en la universidad, cuando comencé a hacer memes. Mis compañeros me decían que me haga la página, que les gustaba muchísimo el contenido que yo hacía porque no se veía mucho en la ciudad, entonces creé la página y ahí comenzó todo, en 2017, en abril. En ese momento eran cosas simples: el transporte público, los barrios, los boliches, cosas así. Al nombrar cosas específicas de la ciudad la gente se identificaba un montón y lo compartía muchísimo. Así empezó”.

Según Carlos, quien se crió en el barrio San Cayetano, el nombre de la página apuntó a lo simple. Sabía que Carlos por si solo era demasiado simplista, así que fue por otro lado, y asoció algo que ve en la ciudad. “El comodorense tiende a cortar las eses, no se porque y escuchaba que muchos me decían Carlo, entonces dije “el Carlo”, mucha gente creía que era por cierto político, pero no, era por mi”.

Lo cierto es que el hombre tiene sentido por donde lo mire. "El Carlo", básicamente hace humor con las cosas cotidianas que cualquier comodorense puede ver en la calle. Así, apunta a los boliches de moda, el colectivo, los baches, y el viento. 

Por supuesto, los comienzos no fueron fáciles. Los dos primeros meses tuvo 80 seguidores y no podía superar ese número. Para él, ya era mucho, confiesa. Sin embargo, un día el canal explotó, algo que lo sorprendió, ya que nunca pensó que “iba a tener tanta repercusión”.

“Cuando comencé sabía que me iban a compartir la gente que al principio lo hacía, que como mucho eran 70 personas. Estuve como dos meses con 80 seguidores y era un montón para mi, hasta que de repente hice un meme de un boliche, pegó y comenzó a aumentar. Una mañana me desperté y tenía 1000 seguidores. Me acuerdo que decía algo así como que los chetos iban a Ele y los turros a Gigante. Eso me ayudó mucho porque fue en ese momento en que me anime a hacer mucho más, a hacer más cosas y a exponerme un poco más. Ahí fue que comencé a hacer videos con mi voz”.

Carlo recuerda que el primer video que pegó fue el de “Bienvenidos a Comodoro Rivadavia”. El contenido llegó a 6 mil compartidos y consiguió más me gusta. Era mediados de 2018 y la página ya sumaba 15 mil seguidores, en solo un año y medio. Así de a poco fue creciendo, hasta convertirse en el influencer que es hoy. 

BIENVENIDOS A COMODORO RIVADAVIA

En la actualidad “el Carlo" tiene 120 mil seguidores en Facebook y 4000 en Instagram. La mayoría son de Comodoro Rivadavia y Rada Tilly pero también tiene de Sarmiento, Caleta Olivia, Trelew, Rawson, México y Chile, porque como dice “comodorenses hay viviendo en todos lados, y cuando compartís algo así, les toca esa parte y lo comparten”.

A pesar de ser catalogado como un influencer, él siente que no le corresponde esa etiqueta, ya que solo quiere hacer humor.

“Siempre es humor. Soy un ciudadano más que camina por las calles de Comodoro y lo que observo trato de transmitirlo con humor. Más que nada eso se está viendo reflejado en los últimos videos que hago con los dibujitos hechos así nomás”.

La historia de “El Carlo”, el influencer que hace reír a Comodoro

En los últimos años, muchos han intentado copiar a "El Carlo" o hacer algo similar en redes. Sin embargo, no todos han tenido éxito.

Al ser consultado por cuál cree que es la receta, él va a algo que lo describe y que repite en más de una ocasión a lo largo de la entrevista; lo simple. 

“Creo que es la forma en que uno lo transmite y como lo expresa. Yo digo lo que veo. Lo que yo siento cuando me dejan comentarios es que quizás lo pensé de la misma manera que la gente lo quiere transmitir pero no lo pueden publicar de la misma manera. Pero les llega a muchas personas y se identifican porque son vivencias comunes, algo que mucho no hemos tenido en la ciudad, porque es difícil tener identidad en Comodoro. Además, todo el tiempo estoy tratando de innovar, hacer algo diferente, enfocarlo de distinta manera, porque si yo hubiese seguido haciendo los mismos memes que hacía hace dos años atrás por ejemplo, capaz no seguirá pegando tanto como ahora. Siempre voy tratando de cambiar, de no aburrir, de ser diferente”. 

ElCarlo

Carlos, admite que en la escuela siempre fue el “chico que estaba haciendo boludeces” y “el vago de la clase que sacaba las materias a fin de año”. Reconoce que muchas veces su estado de ánimo va y viene, y que el humor es un escape, una forma de expresarse que descubrió para decir lo que siente, “porque detrás del humor hay realidad”. 

Por supuesto, entre tanta risa, también tiene tiempo para ponerse serio, como cada vez que entra a la terapia intensiva del Hospital Regional para cumplir sus tareas diarias, algo duro en estos tiempos de pandemia, en que terapia, covid y muerte, a veces son sinónimos.  

“Entre cuando la terapia estaba bastante colapsada. Ahora bajo bastante pero estuve en la peor parte de la pandemia. Recibí mucha ayuda de mis compañeros que hace tiempo estaban en ese lugar. El hecho de colocarte todo el equipo de protección, estar ahí adentro, él constantemente estar cercano a la muerte, fue superarse día a día y aprender un montón, porque es el lugar donde el enfermero aprende muchísimo en cuanto a su profesión". 

Carlos asegura que su profesión para él "es como una terapia" y sin rodeos y miedo al que dirán, confiesa. 

"Ayudar a los demás y estar pendiente de ellos me ayuda también a mi a no estar tan pendiente de mis propios problemas. Creo que eso también lo reflejo en la página, porque hacer reír a los demás me ayuda un montón. Es más beneficioso para mí que para los demás”.

La historia de “El Carlo”, el influencer que hace reír a Comodoro

En el último tiempo “el Carlo” abandonó el anonimato. Así es posible ver algunas de sus historias con él como protagonista, y de vez en cuando haciendo alguna publicidad, aunque no es el terreno que más le gusta.

En este sentido, confiesa que incluso en un momento, cuando recién empezó, le ofrecieron hacer diferentes publicidades, pero se negó porque no quería que el humor se convierta en trabajo. Incluso, en tiempo de campaña, el gitano Julio Debonat, lo tentó para hacerle publicidad, pero él también se negó, sabiendo que en política rigen otras reglas que él no está dispuesto a romper.

Por estos días, alguna que otra publicidad realiza en sus redes, principalmente de microemprendimientos que recién están empezando, algo que le gusta. Mientras tanto, también hace videos animados.

Tamo chelo

Ya pasaron cuatro desde que Carlos inició la página. Sin embargo, a pesar de la cantidad de seguidores que logró admite, que aún no se acostumbra al reconocimiento en la calle. Es que como dice él es un chico común.

“Todavía es bastante extraño que venga la gente te salude, te pida una foto, es como raro. Pero es lindo, es gratificante y me gusta mucho. Yo los saludo con la mejor, les agradezco por seguirme, porque es gracias a ellos que me hice conocido, porque soy un chico común y corriente; un enfermero que trabaja en el hospital, que hace poco se independizó de sus viejos, que vive solo en su alquiler sobreviviendo día a día. Eso es lo que soy”, sentencia este joven, que quiere seguir generando contenidos y reflejar lo que pasa en su ciudad con una cuota de humor, eso es el Carlo.