COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) – Antes de que se dictara la cuarentena obligatoria en todo el país, María trabajaba como empleada de limpieza en una casa de familia, pero cuando comenzó a regir la medida fue despedida de su trabajo. Ahora decidió, junto a una amiga, buscar una alternativa que le permita generar ingresos para mantener a sus tres pequeños hijos.

María tiene 40 años y tres hijos de 7, 5 y 2 años, hace un año se separó y  es el único sostén económico que tienen. Y dada la difícil situación económica que vive al estar desempleada, decidió salir a vender tapabocas, que confecciona junto a una amiga.

Foto: Lydia Cocha
Foto: Lydia Cocha

“Empezamos a vender tapabocas para salir adelante y poder sobrellevar el difícil momento económico que nos toca afrontar a todos. Antes yo tenía un trabajo, trabajaba como empleada de limpieza en una casa de familia, pero cuando empezó la cuarentena me despidieron”, contó María.

Los tapabocas los vende en las calles céntricas de la ciudad, a tan solo 100 pesos. “.Gracias a Dios nos está dando resultado, por lo menos durante la mañana vendo algunos y por la tarde tengo plata para darle de comer a mis hijos. Los vendemos a este precio porque es accesible, si los vendemos más caros no tenemos garantía de venta”, dijo.

María reconoció además, que “ mi economía cambió, cuando tenés un trabajo estable tenés un sueldo garantizado a fin de mes. Ahora si no salgo a vender los tapabocas no tengo para comer, nadie me va a traer la comida todos los días. A mis chicos los cuido mucho, están bien de salud y no salen a ningún lado”, indicó a Diario Crónica.