Utqiaġvik probablemente sea el lugar del mundo más similar a Winterfell, de Game of Thrones. Después de haber soportado alrededor de sesenta y seis días de plena noche (por suerte, sin White Walkers), los casi 4500 habitantes del lugar más al norte de América se preparan para convivir con el sol durante casi tres meses.

En este lugar de Alaska, también conocido como Barrow, el sol salió en los primeros días de mayo y quedará ahí arriba hasta julio o incluso los primeros días de agosto. Igualmente hay una concesión: la estrella solo se esconderá unos poquitos minutos al día durante la madrugada. 

Antes de seguir conviene explicar por qué sucede este fenómeno tan extraño.

Es una cuestión de inclinación de la Tierra. En Barrow, durante el invierno el planeta se inclina 23,5 grados y no admite prácticamente luz solar en el hemisferio norte. El fenómeno sucede al revés en verano. Por eso, en noviembre, diciembre y enero no hay luz y durante mayo, junio y julio hay sol casi el día entero.

Trozos de hielo flotando en el Océano Ártico mientras el sol se pone cerca de Barrow. Foto: AP.
Trozos de hielo flotando en el Océano Ártico mientras el sol se pone cerca de Barrow. Foto: AP.

Según testimonios de quienes se atrevieron a vivir en Utqiaġvik se puede llegar a la conclusión de que el grueso de los habitantes adora los meses de luz solar. Mientras los días se van acortando se experimenta una sensación de "apuro social" por cubrir una rutina de prácticas que solo se pueden hacer a la luz del día.

"En más de 10 años en Alaska ni una sola vez escuché a un nativo decir que no le gustan los días largos. No es raro escuchar una cortadora de césped funcionando o chicos jugando afuera a las 11 PM", dijo el climatólogo Brian Brettschneider en una nota que le dio hace un tiempo a weather.com.

El problema al que se enfrentan los habitantes de Barrow durante los días de luz solar es al intentar oscurecer las habitaciones durante la madrugada. Según Mary Butwin, una ex estudiante de la Universidad de Alaska-Fairbanks, la clave es usar cortinas opacas.

“Tuve problemas con las temporadas de transición, ya que ganarías o perderías de 6 a 8 minutos de luz al día dependiendo de si fuera primavera u otoño. Esto equivale a aproximadamente una hora a la semana, y simplemente tengo problemas para adaptarme”, comentó la joven al mismo medio que Brett.

Y si en esta nota se hizo referencia a Game of Thrones no podemos obviar otros datos generales sobre Barrow que convierte a este lugar en tierras que podrían haber sido visitadas por Jon Snow y compañía.

Por poner algunos ejemplos, los primeros habitantes de Utqiaġvik llegaron solo quinientos años después de Cristo; el territorio cuenta con un mar de agua congelada durante el invierno y es muy complicado llegar.

El abastecimiento pesado arriba con muy poca frecuencia al año a través de un barco y lo liviano es transportado en esporádicos vuelos provenientes de Anchorage o Fairbanks, los únicos aeropuertos desde los que se puede viajar a Barrow.