COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - Desde la Asociación de Jubilados y Pensionados Municipales de Comodoro Rivadavia se emitió un comunicado en el que se reitera el reclamo contra el retraso del pago de haberes por parte del Estado provincial, que acumula dos meses de retraso, además del medio aguinaldo. El texto, que lleva la firma de Alicia Olivares, presidente y Rubén Pontelli, es el siguiente:

¿Qué debemos esperar los trabajadores activos y pasivos del gobierno provincial? Absolutamente nada. Ya hace más de un año que los trabajadores estatales activos y pasivos, perciben sus haberes en forma escalonada (cada vez más escalonada) y hasta el momento no se ha escuchado o visto ninguna acción concreta que tenga como objetivo la normalización de la economía chubutense, por el contrario, lo único que vemos con el correr de los días son nuevos nombramientos en la planta política.

Como si fuera poco donde se levanta una baldosa aparecen todos los días casos de corrupción, de los cuales no se escucha decir una sola palabra. Pareciera que todas estas cuestiones ocurren en algún país lejano que no afecta el día a día de los habitantes de nuestra provincia.

Lo que si los ocupa es que funcionarios y políticos no se queden sin “trabajo” así vemos como ocurren todos los días nuevos nombramientos sin importar si están capacitados para el cargo o si lo ejercen conforme a las funciones asignadas, el caso del ex diputado David González, es solo una muestra del paradigma de la gestión provincial.

Sin embargo, la crisis es cada vez más grave y lo que parecía ser una enfermedad pasajera, una simple gripe, hoy vemos como se extiende la enfermedad a modo de metástasis en amplios sectores de la población. Todo ello ante la mirada impávida de gobernador y su equipo, quienes apuestan a seguir tomando deuda y pateando “para adelante” los millones de dólares tomados por la provincia a una tasa de usura y con plazos poco menos que imposibles de cumplir.

Como si fuera poco, ante la consulta de periodistas y dirigentes, a este equipo de gobierno solamente se los escucha como relatores de la realidad, como simple espectadores, olvidando que fueron arte y parte de la actual situación que atraviesa la provincia.

Nosotros, los jubilados, vemos como se evaporaron más de 30 años de aportes. Los que pensábamos que podíamos disfrutar de nuestros hijos y nietos, tan descuidados en nuestra etapa laboral, vemos como ahora son ellos los que nos tienen que auxiliar psíquica y económicamente porque algunos cretinos que debían cuidar nuestros aportes, simplemente lo rifaron, o lo que sería peor lo tiraron por la canela de la corrupción.

La ilusión de una jubilación tranquila y merecida es una quimera. Hoy lo urgente es sobrevivir haciendo “estirar” los haberes jubilatorios y hacernos cargo de los intereses y punitorios que nuestras deudas generan.

Mientras tanto la única preocupación del gobierno provincial, es seguir cumpliendo a rajatabla con el pago de la deuda contraída por la provincia. El pago de 12.000 millones de pesos en el corriente año, el equivalente a dos masas salariales completas de activos y pasivos, es el fiel reflejo de lo que le importa al gobierno provincial, cumplir con los pagos sin importar si en ello se les va la vida a los habitantes de nuestra provincia.