Este viernes 23 de julio, la Asociación Vecinal del barrio Juan XXIII celebró 50 años desde su creación. Vecinos, allegados y funcionarios municipales formaron parte del acto esta mañana.

El barrio Juan XXIII fue rebautizado con ese nombre en la década del 70, mediante una resolución municipal. Previamente era denominado CoDePro, en referencia a la cooperativa de viviendas que se asentó en el lugar en los inicios.

La comunidad ha logrado involucrarse a lo largo de los años y dialogar acerca de las distintas problemáticas que ha presentado el barrio, desde servicios públicos, paradas de colectivos y recorridos, viviendas, y hasta la inolvidable tormenta del 2017, del cual el sector sufrió la peores consecuencias,  y salieron adelante juntos, ayudándose entre todos y pensando en un futuro mejor.

La Asociación Vecinal  del barrio Juan XXIII cumplió 50 años

Esta mañana, se realizó un acto con el izamiento del pabellón nacional en la  plaza "1° de mayo", renovada hace poco tiempo por el Municipio, allí presente el presidente de la comisión, Carlos Estevao, recordó  “la historia del barrio muestra la lucha de los vecinos para llegar a obtener todos los servicios que en su momento faltaban, como el agua, la luz, el gas y el transporte público que en los primeros años caminaban desde Canadá y Polonia hasta este lugar”.

La Asociación Vecinal  del barrio Juan XXIII cumplió 50 años

La historia del libro del barrio "22 años de Vecinalismo Asociación Vecinal Juan XXIII"

La obra fue escrita por Francisco Gutiérrez, en marzo del año pasado, cuando comenzaba la pandemia. El autor vive hace 38 años en el barrio, y hace 22 que comenzó a trabajar en la unión vecinal. Fue presidente en tres oportunidades y también una vez ocupó el cargo de vicepresidente.

El vecino, en un relato literario, recuerda el temporal del año 2017, en el que manifestó haber marcado un antes y un después para los vecinos de la zona, que en primera persona vieron como sus casas eran destrozadas por la tormenta, perdiendo el trabajo de años en un simple pestañeo. Su hija Jessica Gutiérrez fue la encargada de editar esta obra, tan valiosa para su comunidad, y la memoria colectiva de la ciudad de Comodoro.