En muchos lugares del mundo el albinismo es considerado una madición, y en reiteradas oportunidades los chicos que nacen con esta condición son abandonados o asesinados por sus propios padres.

Lo primero le ocurrió a Xueli Abbing, una joven oriunda de China que creció huérfana luego de que sus padres se desprendieran de ella en un orfanato local como consecuencia de la condición que produce una reducción del pigmento melánico de ojos, piel y pelo.

Sin embargo, a 16 años de su abandono la mujer logró sobreponerse y se convirtió en modelo internacional de la mano de la revista Vogue.

Xueli, nombre dado por los trabajadores del hogar de acogida en el que se crío, hace referencia a su apariencia física: Xue -significa nieve- Li -traducido como hermosa-.

"Yo tuve suerte, solo fui abandonada", afirmó en diálogo con la BBC en referencia a los duros caminos que puede atravesar un menor con su condición en China, una nación donde, cuando ella era joven, regía una norma que decía que cada familia solo podía tener un hijo, por lo que concebir un bebé con albinismo era considerada una gran decepción.

"En el modelaje, verse diferente es una bendición, no una maldición", analiza la nueva cara de Vogue respecto a su actualidad y cómo el modelaje cambió su vida.