CAPITAL FEDERAL (ADNSUR) - Juana Viale, que está al frente del programa Almorzando con Mirtha Legrand en reemplazo de su abuela, tuvo entre las invitadas a Patricia Sosa, que contó una experiencia paranormal que vivió en Córdoba cuando un grupo de luces se le aparecieron en el cerro Uritorco. Luego de escuchar su relato, la actriz sorprendió al sostener que algo similar le ocurrió durante un viaje.

"A mí me pasó en un viaje a Mendoza, estaba con mi hija Ámbar que tenía tres años y dos amigas más. Siempre que hacemos viajes en auto somos dos las que manejamos. Estábamos andando en un auto que tenía el techo abierto", manifestó Juana ante la atenta mirada de la cantante y del resto de los presentes: Carmen Barbieri, el productor de moda Mariano Caprarola y Fernando Dente.

"El cielo estaba azul, eran las dos de la tarde, estaba despejadísimo y de repente una luz se posó arriba", continuó la actriz, que agregó lo que pasó por su cabeza en ese momento: "¿Un lucero a esta hora? No se puede prender una estrella a esta hora".

A su vez, aseguró que la luz empezó a moverse hasta que desapareció. En ese momento, Juana se dirigió a sus amigas y les dijo: "Quiero contarles que acabamos de ver a alguien. Estábamos haciendo el camino de las 365 vueltas donde está Villavicencio. ¡Todas lo vimos!".

Otra de las que también señaló haber tenido una experiencia igual fue Carmen Barbieri al expresar: "Yo también vi esas luces chiquitas que corren muy bajas entre el pasto".

La experiencia de Patricia Sosa

La intérprete de "Endúlzame los oídos" contó en el almuerzo que ella decidió volverse vegetariana hace 25 años cuando tuvo un avistaje de ovnis en el Uritorco.

"Subimos al cerro con una guía y dos amigas a las doce de la noche y a las 2 de la mañana unas luces nos empezaron a seguir sobre la copa de los árboles, y la mujer que nos acompañó nos dijo: 'Son naves tripuladas por personajes sutiles'", recordó.

"En un momento la guía, que se comunicaba telepáticamente con ellos, me dice 'me están diciendo si querés cantar', y entonces me paré y canté. De repente se prendieron las luces y eran muchas naves, de una grande salían muy chicas. Con mis amigas empezamos a llorar porque tuvimos la absoluta certeza de que convivimos con gente de otro plano", completó.

Además la artista indicó que la mujer que la acompañó fue quien le aconsejó en ese momento que deje de comer carne porque "había una toxina que inhibe la telepatía" y eso impedía que se pueda comunicar con estas luces.

"Yo lo tomé como un chiste, pero un día voy a la casa de un amigo que me invitó un asado y no pude comer, no me llegaba el tenedor a la boca. Y nunca más comí carne", concluyó.

Fuente: TN