El ministro de Salud, Nitzan Horowitz, adelantó el domingo pasado que Israel seguiría adelante con las dosis de refuerzo incluso antes de que los reguladores estadounidenses y europeos aprobaran la solicitud de Pfizer sobre el tema.

Así, Israel se convirtió este lunes en el primer país del mundo en ofrecer una tercera dosis de la vacuna contra el coronavirus.

En Argentina, la ministra de Salud Carla Vizzotti se refirió días atrás a la necesidad de administrar una "dosis de refuerzo" cuando se termine de inmunizar a la población con las dos dosis correspondientes. El laboratorio Moderna ya había adelantado que este refuerzo deberían recibirlo jóvenes y adultos, tal como sucede también con la vacuna de Biontech/Pfizer.

Según las recomendaciones del organismo sanitario israelí, la tercera dosis debería ser aplicada ocho semanas después de la segunda, y no menos de cuatro semanas después.

El Centro Médico Sheba, el hospital más grande de Israel, comenzó a convocar a personas inmunodeprimidas este lunes para recibir una tercera dosis de la vacuna.

El panel de expertos en epidemiología del ministerio de Salud respaldó la medida el domingo y también recomendó vacunar a los niños menores de 12 años en circunstancias excepcionales, como una enfermedad subyacente grave o convivir con alguien inmunodeprimido. Esta decisión también coincide con los ensayos clínicos de Pfizer sobre la seguridad y eficacia de la vacuna en niños de seis meses a 12 años.

Fuente: La Nación