En medio de la crítica situación sanitaria que atraviesa la ciudad de Esquel con el aumento de casos de coronavirus y de internaciones en el hospital, se conoció la internación de un nene con una enfermedad derivada del virus.

Alfredo Pérez Maldonado, jefe del Servicio de Pediatría de Esquel, confirmó que este miércoles fue internado un  menor de 7 años con el síndrome de Kawasaki,  una enfermedad vascular secundaria al Covid.19. "Ayer lo internamos, es una enfermedad vascular secundaria al Covid que tuvo hace un mes atrás", dijo a EQS Notas.

El nene está internado y está siendo tratado en pediatría "en buen estado general". "Lo cierto es que el COVID se va y deja interactuar otras patologías".

Asimismo, el médico explicó que el síndrome de Kawasaki es una enfermedad vascular que presenta un cuadro febril, conjuntival, dolor abdominal, algunas veces dolor de garganta y laboratorio compatible con Kawasaki. "Es post COVID, una reacción inflamatoria secundaria" indicó.

QUÉ ES EL SÍNDROME DE KAWASAKI 

Internaron en Chubut a un nene de 7 años con el síndrome de Kawasaki, relacionado al Covid

En EE.UU. y Europa se reportaron casos de menores con síntomas similares a este síndrome. Esta nueva enfermedad inflamatoria afecta a niños de todas las edades y podría estar relacionada con el coronavirus.

También conocida como síndrome de los ganglios linfáticos mucocutáneos, es una rara enfermedad que afecta principalmente a los niños y provoca la inflamación e hinchazón de las paredes de los vasos sanguíneos, mayoritariamente de aquellos que suministran sangre al corazón, érp afectar cualquier tipo de vaso sanguíneo, incluidas arterias, venas y capilares.

Entre sus síntomas, se incluyen fiebre alta (por más de cinco días), hinchazón de los ganglios linfáticos del cuello, picazón en la zona media y genital, labios resecos, enrojecimiento de las palmas de las manos y las plantas de los pies, y ojos enrojecidos.

La enfermedad de Kawasaki no se transmite de una persona a otra, y sus causas son desconocidas. Detectado a tiempo tiene un pronóstico favorable. Se trata con inmunoglobulinas y aspirinas. Pero si no se detecta, puede derivar en complicaciones como aneurismas y arritmias.