El algunas partes del mundo la vaca vale más por su caca que por su leche. Tamberos de California aseguran que aumentaron sus ganancias gracias a la venta de estos desechos que por la producción láctea. "La leche se ha convertido en un subproducto de la producción de estiércol", señalan.

Gracias a la cantidad de gases que liberan, los despercidios pueden transformarse en energía limpia, aunque el procedimiento no es totalmente inocuo para el medio ambiente 

Las vacas son los animales más importantes en la economía argentina y en el sistema agroexportador. Casi toda la vaca se aprovecha -cueros, carne y leche- a pesar de que hay cada vez mayor conciencia sobre las condiciones en las que crecen antes de ser llevadas al matadero y su posterior consumo e impacto en el medio ambiente. 

En ese sentido, los tambos de California encontraron la forma de seguir valorizando a las vacas a través del uso provechoso de su estiércol es decir, de la bosta de vaca, para convertirla en energía.

Esta venta genera ganancias anuales por 100 dólares por vaca al comercializarlo con las empresas energéticas y de 600 dólares si el proceso se hace en el mismo tambo.

Según la revista especializada en producción de lacteos Hoard’s Dairyman, la ganancia que se obtiene de la transformación del estiércol en energía es una "nueva dinámica en la industria". 

El experto de Hoard's Michael McCully estimó a fines de septiembre que una operación de 3500 vacas puede ganar $350.000 dólares al año con las ventas de gas metano proveniente de la bosta al asociarse con una compañía de energía.

"El tambo que posea directamente sus digestores puede ver cómo esas ganancias se multiplican por seis, superando a las de la leche. Actualmente, la leche se ha convertido en un subproducto de la producción de estiércol”, analizó McCully.

El estiércol de vaca es muy útil para mejorar el contenido de nitrógeno y otros nutrientes del compost, además de ser un excelente inóculo microbiano para el proceso.

Transformar bosta en energía 

Por medio de un sistemas de digestión anaeróbica, se capturan los gases de las lagunas de estiércol con lona. El gas metano se separa y se canaliza a las empresas de energía.

"No es sorprendente que las lecherías estén agregando rápidamente más vacas. Gracias a sus planes de digestor, en 2018, la icónica Producers Dairy de Fresno recibió permiso para duplicar el rebaño de su rancho a 20.000 cabezas, una tendencia que se extiende por todo el estado y la nación", remarcó el portal The Fresno Bee, especializado en la actividad agropecuaria de Fresno, California.

En 2019, la granja Producers Dairy recibió un subsidio de 3 millones de dólares por parte del Estado en concepto de "inversión climática" para generar vehículos eléctricos impulsados por estiércol.

Las características de la vacuna dependen de varios factores como la raza del animal, su alimentación, su edad, los medicamentos que se les aplican, el material usado como cama para recoger sus excrementos o del sistema de producción, ya sea intensivo o extensivo.

El intensivo, explicó Infoagro.com.ar,  es el que más cantidad de estiércol produce, al vivir generalmente los animales estabulados. Dentro de este sistema, el de la producción de leche es el sector que más desechos genera, fundamentalmente de las razas Holstein y Jersey. 

Qué pasa con el medio ambiente 

Las empresas energéticas y ahora los tambos usan la digestión anaeróbica para obtener metano, dióxido de carbono y otros biogases. Para este proceso es necesario disponer de grandes “cantidades” de excremento, que se cubren con una lona para que, en el proceso de descomposición, emanen los gases que se van canalizando hacia los depósitos donde quedan almacenados.

El problema es que estos sistemas de digestión anaeróbica perjudican tanto la calidad del aire como del agua, y el aumento del número y la concentración de cabezas de ganado deteriora el ecosistema. Como consecuencia, la contaminación está aumentando en las zonas donde se ubican este tipo de tambos.

Con información de BAE Noticias

¿Querés mantenerte informado?
¡Suscribite a nuestros Newsletters!