COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) -  Distintas situaciones se dan en el “inicio de clases” en Chubut, o al menos en Comodoro Rivadavia y Rada Tilly. Un director de escuela presentó su renuncia el primer día por no poder seguir trabajando solo, en el lugar de 3 personas, sufriendo aún las consecuencias del cuadro de Covid positivo que le tocó atravesar; escuelas cuyos padres no tienen información por no encontrar directivos en el lugar para consultar, otras que no reúnen las dimensiones físicas para mantener la distancia mínima de 1,50 metro entre alumnos.

Según precisaron ante ADNSUR fuentes que conocen el ámbito educativo, al menos dos directores renunciaron en el primer día de clases. Uno de ellos, de la Escuela 217 de Rada Tilly, elevó una nota cuyo contenido ayuda a comprender el contexto en el que se está dando el reinicio de clases: “Por la presente les notifico mi renuncia al cargo de Director en 217, por la sobrecarga desmesurada que significa atender a toda una Institución yo solo –comienza la nota de renuncia, que circuló ayer en ámbitos educativos-. Lo he planteado en Supervisión esta mañana. Hoy es mi último día laboral aquí, volviendo mañana a mi escuela origen como Maestro de Grado. Son casi las 19 hs y aún sigo sin parar trabajando desde la mañana, terminando documentación para entregar a primera hora mañana”, indica la renuncia. 

El caso resulta sintomático a partir de situaciones que se están dando, porque no se han terminado de cubrir cargos, porque hay docentes de licencia por enfermedad y otros que siguen en retención de servicio, por pertenecer al rango 3 ó 4, a quienes aun se adeuda un salario, más allá del acuerdo firmado entre el gremio y el gobierno provincial la semana pasada, tras la intervención de Nación.

“En la última tomografía a mis pulmones se ven aún esmerilados por la fuerte neumonía provocada por el covid –añade la nota del director renunciante-. El neumonólogo me plantea que no debo hacer actividades sobrecargadas y exageradas, pero desde el 12 de febrero de 2021 he trabajado por 3 personas, largas horas después del horario laboral, sábados, domingos y feriados sin distinción, tratando de estar al día en toda la documentación requerida, sin dar abasto y sin que a nadie le importe mucho”, manifestó el directivo. 

Deja entrever además que aún no hay licencias por el síndrome “post covid”, un cuadro nuevo que aparece en la pandemia y de consecuencias no del todo conocidas aún; del mismo modo, hay personas de licencia por ser pacientes de riesgo, mientras que en la misma escuela no se han nombrado porteros ni auxiliares pedagógicos, según deja constancia el director. “No creo que me vayan a colocar un administrativo suplente –dice en tono de resignación-. El año pasado no nombraron maestro para primer grado en todo el año, no lo hicieron por los niños, no creo que lo hagan por un directivo”.

También trascendió que la directora de la Escuela 146 habría renunciado por causas similares, aunque en este caso sin hacerlas públicas.

Con los problemas de siempre

Por otro lado, el auxiliar de educación Mauricio Yañez volvió a llamar la atención sobre edificios escolares que no fueron reparados en tiempo y forma, pese al año de pandemia transcurrido. En la Escuela 218 “Eva Perón”, según detalló, recién la semana pasada se colocó el medidor de gas que había sido robado en julio. “Pero ahora desde Camuzzi le precintaron el termotanque y el equipo de calefacción y la empresa dio a Delegación de Escuelas 90 días para reparar esos equipos, o le vuelven a sacar el medidor de gas”, lamentó el conocido portero escolar.

“En el año de pandemia, que las escuelas estuvieron cerradas, no hicieron nada –agregó-. En la Escuela 738 todavía hay vidrios rotos, lo único que están haciendo es el trabajo por aguas servidas que aflora en el patio, que reclamamos desde hace tres años y medio, pero después hay muchas escuelas que no están en condiciones de empezar. No alcanza sólo con pagar los sueldos a los docentes”.


Martina tiene un hijo en la Escuela 155 y no cuenta con los medios necesarios para acceder a internet en su casa, ya que a su barrio, según cuenta, no llega ningún servicio. No tiene información sobre el momento en que darán inicio las actividades y cuenta que son muchos los padres que están en esa incertidumbre. En el Facebook de la escuela , se lee sólo un aviso, posteado el sábado 27 de febrero, que da cuenta de una reiteración de problemas: “Familias: el lunes da inicio el ciclo lectivo en forma virtual. Las clases presenciales aún no se pueden implementar porque se debe tener protocolo aprobado y el personal necesario para higiene escolar”.

En otros casos, en fin, estudiantes de un séptimo año de escuela técnica dudan de si tendrán la chance de volver al ciclo presencial, habida cuenta de las escasas dimensiones del edificio donde concurren: la distancia de un metro y medio entre alumnos, con pupitres individuales, suena a ciencia ficción para algunos de estos chicos.

Una situación particular se da en la Escuela de Arte, donde continúa funcionando el Plan Detectar, con un tráiler ubicado en el predio de la institución.  La dirección del establecimiento comunicó días atrás que mientras ese sistema para diagnosticar a personas positivas de coronavirus continúe en el lugar, las clases deberán ser virtuales.

Padres organizados realizan encuesta

Por su parte, la ONG Padres Organizados de Comodoro Rivadavia dio inicio a una encuesta para relevar la multiplicidad de situaciones que se van verificando en el día a día: “Hoy fue un primer día de clases para muchos NNyA (Niños, Niñas y Adolescentes). Otros deberán esperar su turno la próxima semana –publicaron el lunes en su Facebook-. Algunos no saben cuándo les tocará a ellos. Y otros, ya dejaron definitivamente la escuela”. En ese sitio, se publica una encuesta abierta, que responde a un relevamiento que se impulsa en todo el país, para consignar la situación que atraviesa cada familia con hijos en edad escolar. Se tendrá así una mayor dimensión de un problema que, por lo visto, está aún lejos de resolverse.