La órbita que el cohete realiza por estas horas indica que pasará sobre el territorio argentino, ingresando desde la costa Atlántica de Río Negro para continuar luego hacia Chile y el océano Pacífico, atravesando para ello la principal zona petrolera de Neuquén.

En las últimas horas expertos militares estadounidenses señalaron que el cohete Long March 5B podía caer en la superficie en algún momento entre el sábado y domingo.

Beijing, tras permanecer en silencio varios días, decidió restarle importancia al asunto asegurando que no había peligro. “La probabilidad de causar daños es extremadamente baja”, mencionó el portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores, Wang Wenbin.

“La mayoría de los componentes se destruirán” al entrar en la atmósfera, agregó uno de los principales voceros de la propaganda de la autocracia china.

Tracking Out-of-control Chinese rocket debris | بث مباشر الصاروخ الصيني الخارج عن السيطرة

El jueves pasado, China lanzó el primero de los tres elementos de su estación espacial, la CSS, que fue propulsado por un cohete Long March 5B. Es el cuerpo de este cohete el que aterrizará en los próximos días. Revistió el evento como un hito espacial, sin informar sobre los peligros potenciales.

Tras la separación del módulo espacial, el lanzador comenzó a orbitar el planeta en una trayectoria irregular, perdiendo altura lentamente, haciendo casi imposible cualquier predicción sobre su punto de entrada a la atmósfera, y por tanto de su punto de caída.

El secretario de Defensa de Estados Unidos, Lloyd Austin, dijo esperar que el objeto caiga en un lugar deshabitado “donde no dañe a nadie” e insinuó que fue una negligencia por parte de China dejar que el cuerpo del cohete saliera de órbita.

Por su parte, el Servicio de Vigilancia y Seguimiento Espacial de la Unión Europea (EUSST) está monitoreando el cohete fuera de control, pero ve poco probable que caigan restos del mismo en zonas pobladas de la Tierra.