El fotógrafo patagónico Teo Nürnberg, reconocido por recuperar la historia de Comodoro Rivadavia a través de su mirada, nació el 8 de septiembre de 1931 en la ciudad de Esquel. Un año después, llegó junto a su familia a Comodoro Rivadavia.

Desde 1986, Teo comenzó a archivar fotografías que le iban entregando reconocidas familias de Comodoro. Hasta el último de sus días, conservaba unas 4 mil copias que se componen de imágenes de la ciudad desde 1901 hasta 1944. En la actualidad, esas fotografías, forman parte del Archivo Histórico Municipal, y muestran los primeros años de vida de la ciudad petrolera.

Costanera de Comodoro Rivadavia, década de los '60.
Costanera de Comodoro Rivadavia, década de los '60.

En este día especial, Mariano Huberty, fotógrafo de la ciudad de Comodoro Rivadavia , co- fundador de Color Coiron, y un amigo cercano de Teo Nürnberg, recordó su primera impresión al conocerlo, sin pensar lo que depararía en años de amistad y trabajo.

Se conocieron en los comienzos de AFOCO (Asociación de fotógrafos de Comodoro Rivadavia), "no había hablado nunca con él, hubo un concurso y él hizo un comentario sobre una foto que yo no compartía, y entonces otra persona me preguntó '¿querés opinar algo?', dije con respeto lo que me parecía, y después que terminó la reunión, Teo se acercó y me dijo 'sabés que me quedé pensando lo que dijiste,y es muy interesante. Yo no lo había pensado así'. Y dije, este tipo, con toda la experiencia, el nombre y la edad que tiene viene y me reconoce a mí. Eso me dejó una impresión interesante", recordó.

Foto: facebook de Mariano Huberty.
Foto: facebook de Mariano Huberty.

Cuando el socio de fotografía de Nürnberg se mudó a Buenos Aires, decide convocar a Mariano e invitarlo a trabajar junto a él en uno de sus cursos, "a los cinco minutos me presentaba como su socio", dijo con gran admiración.

"Compartí con él su casa, porque la oficina, el estudio y el salón de clases era en su casa, era mucho más que dar clases juntos. Nuestra relación nos dejaba una sensación como si hubiéramos trabajado muchos años juntos", con diferencias pero una química indiscutible.

Este miércoles, el joven fotógrafo recordó una de tantas tardes compartidas, llegar a la casa de Teo y que su compañero lo reciba  con la pava ahí como un relojito, con el té listo. "Era un tipo que le gustaba mucho la música, aprender cosas nuevas todo el tiempo, Google era lo mejor para él", expresó.

Mariano Huberty, aseguró con un tinte de emoción que conoció a "un Teo humano, lleno de defectos lindos, graciosos", aprendió de él cómo manejarse con la gente, "siempre elegía compartir un momento con el otro".

"Recuerdo a un amigo, que además era fotógrafo", concluyó.