CAPITAL FEDERAL - Este sábado 3 de abril se conmemora el Día del Personal de Casas Particulares instituido por la Oficina de País de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para la Argentina. Para visibilizarlo, la OIT en alianza con las principales instituciones que nuclean a trabajadoras domésticas y sus empleadores, lanzó la campaña "Es trabajo, no es ayuda".

El principal objetivo de la iniciativa es resaltar la importancia del trabajo doméstico y fortalecer el diálogo entre las trabajadoras y sus empleadores, mediante información sobre sus derechos y obligaciones en el contexto de la pandemia.

¿A qué se debe su nombre?

Por que siempre es importante recordar que aquellas tareas de cuidado y de mantenimiento del hogar que históricamente le estuvieron atribuidas a las mujeres y asociadas a rol del amor y del cariño hacia la familia son en realidad tareas domesticas que suponen un trabajo.

“Al recordar que el trabajo doméstico no es una ayuda, sino un trabajo, sostenemos la afirmación de que a las trabajadoras domésticas les corresponden los mismos derechos laborales que a las y los demás trabajadores. Tanto ellas como los empleadores tienen derechos y obligaciones, que deben cumplirse”, sostuvo Elva López Mourelo, especialista de la OIT a cargo del área de mercados de trabajo inclusivos.

Secretaria de la Mujer, Género, Juventud y Diversidad

Sí, el mismo trabajo que ir a una oficina, curar a un paciente enfermo o construir una casa. En otras palabras: las tareas llevadas adelante en el ámbito privado de los hogares no son ni más menos importantes que las desarrolladas en el ámbito público. Ambas merecen ser igualmente valoradas.

Ahora bien, si te preguntabas qué tan importantes son las tareas efectuadas por las trabajadoras domésticas -las que cumplen un rol sumamente importante para la población- acá van algunos números: en Argentina hay más de 1.300.000 trabajadoras domésticas, de las cuales más de tres de cada cuatro trabajan en la informalidad. 

Ellas son las que ejercen gran parte de las tareas de cuidado de hogares y personas, sin embargo, son uno de los sectores más precarizados y más afectados por la crisis económica y sanitaria ocasionada por la pandemia del coronavirus.

Los meses de aislamiento dejaron aún más en evidencia "la alta tasa de informalidad, la poca interacción que tienen las trabajadoras con otras personas del sector al desempeñar sus tareas en la intimidad de los hogares, la mayor exposición de estas trabajadoras al contagio del virus y el aumento del riesgo a perder su trabajo, debido al impacto de la crisis en los ingresos de sus empleadores", según indica la OIT.

En esa línea, la campaña "Es trabajo, no es ayuda" apunta a respaldar los esfuerzos de la OIT y de los sindicatos del sector para promover derechos laborales, fomentar oportunidades de trabajo decente, mejorar la protección social y fortalecer el diálogo al abordar los temas relacionados con el trabajo para brindar una respuesta integral a trabajadoras y empleadores.

Hoy gracias al avance de los derechos laborales en el sector se incrementó el número de trabajadores registradas. Aún así, falta un largo camino.

¿Por qué es importante cumplir con esta ley?

Como trabajadora, estar registrada garantiza el acceso a los beneficios de la Seguridad social, por ejemplo: una futura jubilación, Obra Social, la posibilidad de contar con las diversas licencias previstas, entre ellas la de maternidad y la cobertura por accidentes de trabajo. 

Como empleador, además de ser una responsabilidad jurídica, registrar a la trabajadora te protege, entre otras cosas, de: sufrir posibles demandas legales vinculadas con aportes no realizados, costos derivados de eventuales accidentes de trabajo, multas indemnizatorias debidas a la identificación del trabajo informal. 

Fuente: Filo News